Cartas al Director · 22 de Mayo de 2017. 09:28h.

Bomberos voluntarios del pont de Suert

El Parque de Bomberos de Sort es mixto, con dotación de funcionarios y de voluntarios. Hace unos meses los funcionarios de turno estaban atendiendo un servicio en la Alta Ribagorça, un fuego forestal, cuando se recibió el aviso de un incendio en el tejado de un chalet en Montardit de Baix, pueblo muy cercano a Sort y perteneciente a su término municipio. La salida de bomberos voluntarios atendió la emergencia, con la profesionalidad requerida, y se evitó la destrucción del tejado o, tal vez, de todo el chalet.

La existencia de los bomberos voluntarios de la Generalitat es un rasgo diferencial en España, una más de las formas en que se organiza la sociedad civil catalana para responder a sus necesidades, y acerca Cataluña a países avanzados con una fuerte presencia del voluntariado en este servicio de emergencias, como Francia (79% de voluntarios), Alemania (97%), o los Estados Unidos (70%). Pero el Departamento de Interior se ha hecho merecedor de décadas de reproches de los voluntarios. ¿Por qué?

Hablamos de un servicio público de emergencias, y ejercerlo de forma voluntaria supone un sacrificio real de tiempo, de energías y, incluso, de dinero, de los bomberos y de sus familias, que participan del sacrificio y el hacen posible. No hacen falta muchos palos en las ruedas para desincentivar las personas que han elegido esta forma de servicio altruista a su sociedad. Las actuales circunstancias de los bomberos voluntarios, envejecimiento, dificultades para la renovación del personal, problemas para acceder a la formación, etc Circunstancias extrapolables al conjunto del país- ha hecho que los bomberos de Pont de Suert, exclusivamente voluntarios, hayan anunciado el cierre del parque, porque consideran que no pueden garantizar una correcta atención a los siniestros de su zona de actuación, que es en definitiva el compromiso de los voluntarios. Los de Sort, bomberos voluntarios de un parque mixto, con dotación de funcionarios, y que por imposición del Departamento en ningún caso podremos renovar personal, damos todo nuestro apoyo a los compañeros del Pont de Suert, dado que nos guía el mismo afán de servicio, no de dinero.

Como muestra el incendio antes relatado, y tantos otros siniestros resueltos por tantos parques de voluntarios durante el último cerca de medio siglo, el beneficio práctico ha sido una mejor eficacia y alcance del servicio de emergencias de Cataluña. La rotura de este modelo se traducirá directamente en un problema operativo: el Departamento empeorará el servicio que presta a los ciudadanos de buena parte del territorio catalán.

Evidentemente no todos los voluntarios son iguales, como no son iguales todos los parques ni todas las comarcas, y la Generalitat está afrontando en la actualidad otros problemas de más envergadura, pero la situación general no puede ser excusa para seguir cerrando los ojos. Si el Departamento no afronta los problemas que se vienen denunciando desde hace tantos años, que pueden tener soluciones diferentes y deberán ajustarse en cada lugar, en realidad estará causando al país unos perjuicios de orden operativo y social. Como dato, sustituir los voluntarios por funcionarios supondría multiplicar por 30 el gasto actual, un coste absolutamente inasumible.

El esfuerzo en ideas y soluciones administrativas seguro que tendrá un retorno en eficacia operativa y cohesión social, beneficios muy superiores al gasto que pueda suponer. Creemos que el Departamento de Interior debe salvar un modelo de bomberos funcionarios-voluntarios que ha demostrado que puede ser eficaz, moderno y económico.

1 Comentarios

#1 juan, barcelona, 30/05/2017 - 16:42

Los bomberos voluntarios de la Generalitat, por supuesto son de Catalunya, pero esto no es un hecho diferencial, hay a lo largo y ancho de España funcionan parques de bomberos voluntarios, ignoro si hay mixtos, profesional-voluntario, pero si se que han trabajado codo con codo variso parques de bomberos voluntarios con bomberos profesionales.