Cartas al Director · 13 de Enero de 2017. 10:03h.

Peripecias en las aceras

Con la recién estrenada maternidad y el consecuente permiso, esperaba poder disfrutar de agradables paseos, a pesar del frío, llevando el cochecito por mi pueblo: Vilanova del Vallès. Lo que no pensaba era encontrar tantos obstáculos hasta convertir mi deseo en un reto.

Podríamos hablar de la cantidad de escalones de los comercios pero hoy nos centraremos en las excasas aceras que, además de estrechas, tienes que vigilar de no hacer caer el cochecito en la calzada. Pero si has mantenido el pulso sin salirte de la acera, no cantes victoria, porque puedes tener la mala suerte de encontrarte una farola plantado en medio de la acera minimalista y deberás pisar asfalto a la fuerza. Por no hablar de las aceras lateralmente inexistentes que algún edificio se acabó comiéndose a lo largo de los años; y entonces, sí o sí, tienes que "conducir " el cochecito por la carretera.

En fin, que lo que debía ser un apacible paseo, acaba convirtiéndose en un deporte de riesgo.


Saludos y gracias,

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