Diario de campaña · 29 de Noviembre de 2017. 20:45h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

En TV3 se juegan las lentejas

 

Los periodista de TV3 han empezado temer por su futuro. El jefe de informativos, David Bassa, salió el martes en el TN diciendo que cómo puede ser que les acusen de “sesgo” informativo. Pues muy sencillo porque antes de ser jefe de informativos fue presidente del grupo de periodistas soberanistas Ramon Barnils.

De hecho su sucesor en el cargo, Ferran Casas, lo tienen todo el día en las tertulias. Yo lo he visto comentando incluso la victoria de Pedro Sánchez en las primarias del PSOE. Y en un de las jornadas históricas del Parlament lo tenían por la mañana en Catalunya Ràdio y por la tarde en TV3. O al revés.

El crítico de televisión de El Periódico, Ferran Monegal, lo explicaba mejor que yo en su artículo del pasado lunes a raíz de la entrevista a Carles Puigdemont en Bruselas emitida el sábado por la noche: “¡Ah! Fue un encuentro muy bien elegido para calentar motores”.

Pimero entrevistaron al primer presidente de la República de Eslovenia, Milan Kucan. Lástima que les salió rana porque “los eslovenos acordaron que tenían que contar, como mínimo, con una mayoría de las dos terceras partes del censo”. Pero ello no desanimó al presentador, Ricard Ustrell, el mismo que salió antes del 1 de octubre, con una camiseta a favor del referéndum.

Luego salió Plar Rahola, que la tienen fija en el programa, diciendo que Puigdemont "está allí, en mitad de la roca, azotado por huracanes y tormentas, pero él aguanta con una gran dignidad. ¡Tenemos Puigdemont por mucho tiempo”. Era un anuncio electoral en prime time. Y gratis.

¿Cómo se puede tener a Pilar Rahola de colaboradora independiente si es conocida su posición a favor del proceso? Paellas conjuntas aparte en Cadaqués, considera que el expresidente es un “rey exiliado" y "un planeta en sí mismo”. Los elogios que dedica al expresidente son superiores incluso a los que dedicaba en su día a Mas. Que ya es decir.

La entrevista en sí no fue una entrevista, fue un paseo. Cuando Puigdemont empezó a sentir frío se guarecieron en un lugar más confortable para proseguir la charla. Vuelvo a citar a Ferran Monegal que hizo este resumen: “su relato político pasa ahora por inculcarnos que en las elecciones del 21-D se enfrentarán dos bloques: el bloque de los suyos, los catalanes buenos, y el bloque del resto, que son los malos, del artículo 155 y la represión”.

En efecto, otro entrevistador -tampoco hace falta recurrir a Jordi Évole o Ana Pastor- supongo que le hubiera preguntado qué han hecho mal, si está bien estar en libertad con ocho consejeros en prisión, porqué no convocó elecciones o siguieron adelante si ahora todo el mundo admite que no había mayoría social. Pero si hasta hubo un dirigente de ERC -que va las listas, por cierto- que llegó a afirmar que nadie “con dos dedos de frente” se creía esto de la independencia.

Y me ahorro su opinión sobre la Unión Europea -“un club de países decadentes"- porque se supo al día siguiente. Ferran Monegal, que de televisión entiende mucho más que yo, explicaba tambén en su artículo de este miércoles como dio TV3 la polémica: “la novedad de la jornada –las declaraciones de Puigdemont contra la Unión Europea– resulta que fue colocada como noticia numero dos”.

“¡Ah! ¿Y por qué? Pues porque había que sugestionarnos para comprender a Puigdemont y hacerle quedar bien, poniendo primero un recopilatorio de archivo de escenas de inmigrantes llegando en patera. Y advertía TV-3: 'A pesar de ser un drama conocido, ¡la vieja Europa mantiene cerrada sus puertas!’”.

TV3 me recuerda un poco a El Punt-Avui. El día de autos escondieron las declaraciones en la página 10 y con el titular “Puigdemont defiende que los catalanes voten sobre la UE”. Ni siquera salían en la cabecera sus polémicas opiniones. Al día siguiente, con la polémica, titularon para en portada: “Pugidemont: El catalanismo es europeista”. Pero la cadena es pública y el periódico, privado.

Ustrell entevistó el domingo en Catalunya Ràdio al fichaje estrella de Puigdemont, Eduard Pujol, que desde luego hizo una cerrada defensa de los medios de comunicación de la Generalitat con la complicidad, de nuevo, del entrevistador. Eduard Pujol dijo que los defendería “con mucho orgullo”. Por lo que creen que están amenazados.

¿Saben por qué? Porque son sus medios de comunicación. Además les salen gratis. Los pagamos entre todos. Ya lo dijo el entonces diputado del PDECAT Jordi Cuminal en una sesión de control en el Parlament el 4 de mayo del 2016: “TV3 y Catalunya Ràdio son medios nacionales, no medios nacionalistas".  "Como no aceptan que Catalunya es una nación no entienden que actúen como medios nacionales”.

O es lo que escribía el director de El Món y experiodista de TV3, Salvador Cot, el pasado sábado en un artículo en El Punt-Avui: “TV3 siempre será nuestra”. Yo creo que le traicionó el subconsciente: “¿Nuestra?".  Más bien tendría que ser de todos.

Porque, en efecto, en las famosas elecciones del 27 de septiembre del 2015 hubo un 47,8% de partidarios de la independencia pero un 39,1% en contra (Ciudadanos, PSC y PPC) y un 11,45% a favor del derecho a decidir pero no de la ruptura unilateral (Comunes y la extinta Unió).

¿Entonces por qué TV3 no refleja esta pluralidad? Porque se rompería la imagen de un sol poble que transmite. El proceso se hundiría como un castillo de naipes sólo diciendo datos objetivos en las tertulias de TV3 y de Catalunya Ràdio. Los dos medios han tenido una responsabilidad fundamental porque han transmitido deliberadamente que es todo el pueblo que está detrás. Y no es cierto.

Sólo hace falta repasar la tertulia matinal del pasado lunes para comentar la aplicación del 155: el citado Ferran Casas, el periodista Sergi Picazo -próximo a la CUP-, Milagros Pérez Oliva, considerada cercana Podemos, y el maragallisa Antoni Puigverd. Ni siquiera había nadie cercano a Ciudadanos, PSC o PPC.

O simplemente alguien para romper la versión oficial: para decir que si lo aplicaron fue porque el Gobierno catalán fue demasiado lejos. Es evidente que Rajoy hizo lo que haría cualquier presidente del Gobierno español. No se le puede pedir que esté a favor de la independencia o de los Països Catalans.

Por eso los colegas de TV3 han empezado a hablar de libertad de información y de expresión. Y lo volverán a hacer cuando inevitablemente haya que hacer recortes. Los medios públicos han sido los únicos que no han sufrido recortes de toda la Generalitat. Jaume Roures hacía La Sexta con cien personas. En TV3 son 2.000.

Por eso se han lanzado a defender las lentejas. ¿Pero que neutralidad puden ofrecer durante la campaña electoral si se juegan las lentejas?

3 Comentarios

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#4 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 30/11/2017 - 20:36

Televeneno 3% es parte de la gigantesca red clientelar que montase el Padrino de la Patria y que luego han heredado sus hijos bastardos, los separatistas. Ahora, ante la posibilidad real de que la red se desmorone, les han empezado a temblar las piernas. Como fieles perritos harán todo lo posible para seguir recibiendo su terrón de azúcar.

#3 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 30/11/2017 - 20:36

Televeneno 3% es parte de la gigantesca red clientelar que montase el Padrino de la Patria y que luego han heredado sus hijos bastardos, los separatistas. Ahora, ante la posibilidad real de que la red se desmorone, les han empezado a temblar las piernas. Como fieles perritos harán todo lo posible para seguir recibiendo su terrón de azúcar.

#1 Sergi, Barcelona, 29/11/2017 - 21:38

Lo que siempre vengo diciendo, aqui hay unos miles de personas defendiendo su "negoci", su botiga, su chiringuito, su pasta y nada mas. Es asi de sencillo y simple.