Diario de campaña · 23 de Noviembre de 2017. 12:52h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

Los cachorros de Convergència

Jordi Xuclà

Vistos los resultados, los cachorros de Convergència han hecho un mal inmenso al país: nos hemos quedado sin autogobierno, sin Govern y con la vergüenza de ver como Mariano Rajoy nos convocaba elecciones al Parlament desde Madrid.

Dos de los más ilustres cachorros continuan en Madrid aunque ahora ya creciditos: Carles Campuzano y Jordi Xuclà. Incluso se han repartido la dirección del grupo parlamentario -o lo que queda de él- tras la condena a Francesc Homs.

Carles Campuzano lleva la friolera de casi 30 años de diputado en el Congreso: siete legislaturas. Empezó en 1996. Y eso que antes ya fue concejal en Vilanova i la Geltrú (1987-1991) y diputado en el Parlament (1992-1995). Atendiendo a que nació en Barcelona en el año 1964 significa que ha vivido casi toda su vida de la política.

Su colega de escaño, Jordi Xuclà, no le va a la zaga pese a que no supera el récord. Sólo lleva cinco legislaturas en Madrid. Pero esto ya le ha permitido estar en la Comisión de Exteriores durante más de doce años. Un auténtico chollo. Muy superior incluso al de Raül Romeva cuando era minister of Foregin Affairs.

A Romeva, al menos, se le exigían resultados aunque no obtuviese ninguno. Como miembro de la citada comisión ha cosechado éxitos notables como el día que se entrevistó con Bashar Al Assad. Pese a que él prefería mostrar más bien la foto con Alex Salmond.

Entre otras hazañas que revelan tambén la dura vida del parlamentario está haber compartido la mitad de un artículo con Marta Pascal. Con la diferencia que la coordinadora del PDECAT lo publicaba en La Vanguardia y el diputado en Madrid en el Diari de Girona. Señal, en todo caso, que ni uno ni ortro escribieron el artículo en cuestión.

Pero el no va más de su actividad parlamentaria se ha producido este miércoles cuando, en la habitual sesión de control, ha reclamado al ministro de Justicia, Rafael Catalá, que el Gobierno debería “pedir perdón” por los porrazos del 1-0.

Desde luego, el ministro tampoco ha estado muy fino restando importancia al número de heridos. Aunque yo recuerdo a Puigdemont diciendo que eran 800 y a Turull 900. Todo en un mismo pleno parlamentario. Para compensar, a la fiscal jefe de Barcelona le han cortado la calefacción en su segunda residencia en los Pirineos. Entre otras fechorías.

Pero los que deberían pedir perdón son los del PDECAT. De rodillas. Incluso flagelarse en público. O subir a Montserrat -la montaña sagrada de los catalanes- a pie. Por la ruta más difícil. Yo lo he hecho viniendo del Matagalls. Y tras toda la noche sin dormir.

De hecho andan ya escondiendo, otra vez, las siglas de cara a las próximas elecciones. Hemos vuelto a la Catalunya preautonómica: recuperar las instituciones, los presos a la calle, que vuelva el president.

Xuclà, que es abogado, ha afirmado incluso que tenemos un president de la Generalitat cesado sin base legal, un Govern cesado sin base legal, y un Parlament disuelto sin base legal”. Me recuerda su compañero en el Senado Josep Lluís Cleries, que iba diciendo que el 155 es inconstitucional. Pero si, nos guste o no, está en la Constitución.

En realidad, ha metido otro patinazo -éste voluntario- porque también ha afirmado que ”nuestro grupo …”. “¿Grupo?” he pensado. Pero si ni siquiera llegan a grupo parlamentario. Están en el Mixto.

Sin embargo, lo mejor ha sido cuando ha “exigido” -según el comunicado oficial del partido- al ministro y a todo el Gobierno del PP que “levanten las manos de la intervención a Catalunya y a su autogobierno”. Lo dicho: hemos pasado de la República catalana a volver a pedir el autogobieno. Para semejante viaje no hacían falta estas alforjas.

2 Comentarios

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#2 Guillem, Vilanova i la Geltrú, 24/11/2017 - 19:06

"Carles Campuzano lleva la friolera de casi 30 años de diputado en el Congreso: siete legislaturas. Empezó en 1996"

2017-1996= 21

#1 Mireia, Barcelona, 23/11/2017 - 15:45

Certament que el llegat pujolista ha estat profanat, començant pel mateix protagonista. Els errors es paguen en qualsevol àmbit pero en el cas concret la designació del "delfí" anomenat Mas va ser letal. Alguns esceptics del moment el van batejar "lider de laboratori" i com a resultat de l'experiment tenim la mediocritat d'aquest personal d'a