La Puntita · 19 de Junio de 2017. 10:20h.

JOAQUIM VANDELLÓS RIPOLL

¿Baja intensidad democrática en el gobierno catalán?

La superioridad moral del nacionalismo catalán siempre ha sido excluyente; lo único que ha ido variando en los años ha sido el pretexto bajo el cual lo ha hecho. En los años 80 era en función del origen, habiendo de adaptar “els nouvenguts” los estereotipos del nacionalismo catalán para poder ser considerados “buenos catalanes”. Este relato ya no interesa porque ahora toca ensanchar la base del separatismo, e interesa más en los colegios catalanes leer poemas de Mn. Cinto Verdaguer de forma descontextualizada y no tanto “La inmigración, problema y esperanza de Cataluña” de Jordi Pujol, donde afirmaba que el hombre andaluz era un hombre “poco hecho, anárquico, falta de mentalidad” entre otras perlas. Actualmente, la exclusión se basa en erigirse en árbitros de la democracia y marginar fuera de ésta a cualquiera que no comparta el referéndum secesionista, condenando a la muerte civil y política al desertor por “antidemócrata”.

Decía Artur Mas que España era un estado de “baja intensidad democrática”. No obstante, los ránkings más serios en la materia dejan en borrajas las palabras del expresidente. Por ejemplo, el ránking de democracias elaborado por The Economist sitúa España en el 17º lugar, siendo más democrática que países como Estados Unidos o Bélgica de los que ningún nacionalista todavía no ha vociferado la más mínima crítica, más bien al contrario, usándolos reiteradamente como referentes. Quizás a la hora de buscar un referente no sea necesario cruzar tantas millas y perfectamente podamos quedarnos en casa.

Ya que nos planteamos tantas veces si el gobierno de España es democrático o no, ¿por qué nunca nos cuestionamos seriamente si lo es el gobierno catalán? En los ámbitos competenciales de nuestra comunidad autónoma, perfectamente se puede convocar una consulta para decidir sobre estas materias. ¿Por qué Convergencia y Esquerra, que han tenido juntos la mayoría estos últimos 35 años, nunca han convocado ninguna? Los mismos que van alardeando dando lecciones de diálogo y consensos, son los mismos que en casa han aplicado “mano militari” para imponer su voluntad. Temas muy susceptibles socialmente como la lengua vehicular en los colegios, la prohibición de la tauromaquia, etc. se han adoptado sin voluntad de dialogar y transigir con la otra parte. ¿Cómo pretenden dialogar con el exterior, y encima instruirles en el asunto, cuando son incapaces de hacerlo con sus paisanos? Afirma Puigdemont que “representan la voluntad del pueblo de Cataluña” y tienen el “apoyo del Parlament”, cuando la realidad es que los independentistas perdieron en votos las últimas elecciones y tienen al Parlamento de Cataluña dividido en dos mitades.

El atento lector estará de acuerdo que cuando uno consulta algo a otro, es porque considera que éste es fuente de autoridad. Éste no es el caso de Puigdemont, que ante el veredicto negativo de la Comisión de Venecia, ha hecho una interpretación interesada propia del más hábil de los malabaristas con la inestimable ayuda del desinformativo de TV3. Dicha Comisión expresaba por un lugar que en ningún momento se puede romper con la legalidad vigente, y una serie de garantías: plazo razonable entre la convocatoria y la realización del referéndum; la claridad de la pregunta, que las autoridades suministren información objetiva; el uso restringido de fondos públicos para la campaña; la neutralidad de los medios públicos de comunicación y que la organización del referéndum corresponda a comisiones electorales imparciales. No hay que ser muy ávido para darse cuenta que éstos requisitos no los cumplen ni el butifarréndum del 1-O ni el celebérrimo 9-N. En dicha escenografía, pudimos ver como la objetividad de dicho proceso culminaba con Junqueras contando votos y denuncias de urnas llenas antes de abrir los colegios electorales; por no hablar de menores votando en reiteradas ocasiones, siendo el único requisito enseñar el carnet del Club Super-3.

Dime con quién te juntas y te diré a quién te pareces. Por desgracia ya ha caído en el olvido la funesta visita al Parlament de Arnaldo Otegi, siendo recibido con honores propios de un jefe de estado por las fuerzas nacionalistas. Si éste es el referente de paz y democracia de algunos, mejor nos quedemos como estamos.

3 Comentarios

#3 el último que cierre, Canovejas, 20/06/2017 - 15:57

Dar lecciones de "democrácia a la catalana" es aplicar aquello de "con una sabata i una espardenya". No dán más de sí, ni pueden. Se retroalimentan ridículo trás ridículo y lo que prometieron como un camino hacia la "libertad" (?), está resultando ser un circo, unos días con mejor entrada que otros. Voluntariosos si que son.

#2 botifler 1914, Sinitaca, 20/06/2017 - 14:10

Luego de recibir a Otegui, le extraña a Puigdemont que cuando aprovecha un acto de memoria para soltar su rollo del referendum, le piten.

#1 Fart de tants vividors del procés, Democràcia totalitària separista, 19/06/2017 - 20:14

Un análisis real