La Puntita · 12 de Septiembre de 2017. 17:39h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

¿Por qué fracasará el proceso?

 

Porque, a pesar de que se empeñe TV3, en la manifestación de la Diada sólo hubo una Catalunya: la indepe. Yo siempre digo que hay tres: la independentista, la que no y la de los nouvinguts.

La indepe son casi dos millones. La unionista, otros tantos. Un poco más. Además ahora ya no engloba sólo a fachas como Ciudadanos y PP. Tambén a socialistas y a los de Catalunya sí que es Pot. ¡A Coscubiela no le vas a llamar antidemócrata!

Por lo que respecta al millón y medio de inmigrantes llegados en los últimos diez años en su mayoría sigue indiferente. Aunque han andado prometiendo papeles para todos. Àngel Colom -que hace una vida discreta desde el caso Palau- ya dijo en su día que en la consulta del 9N votaron 4.000. En la Plaza Catalunya vi a una chica con velo al terminar el acto. No sabría decir a ciencia cierta si era una manifestante o pasaba por ahí.

El proceso, en efecto, es básicamente un movimiento de clases medias. Observé a gente que sacaba la estelada por la ventanilla de su Volkswagen Passat familiar. Pero eso, de todos los artículos en la prensa leídos al día siguiente, la única que lo destacaba era Carmen Rigalt en El Mundo. Quizá porque es catalana. De Vinaixa, un pueblo a medio camino entre Tarragona y Lleida. Perdónenme si me ha pasado desapercibido algún otro. No son tiempos para lecturas sosegadas.

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Luego dijo que, a las clases medias, les habían lavado el cerebro. E incluso hizo una alusión al Tercer Reich. Por supuesto en eso ya no estoy de acuerdo. Nunca se puede compara un movimiento democrático con un régimen totalitario. Nunca. Yo, a los que comparan el soberanismo con el nazismo los bloqueo sin contemplaciones.

Quizá el otro bando debería preguntarse porque, en los últimos años, ha cuajado el independentismo en las clases medias catalanas. Montilla, en una conferencia que dio en Madrid en el 2007 ya lo advirtió: cuidado con la “desafección”. Han pasado diez años.

Estuve cubriendo la Diada y había eso: profesionales liberales, adolescentes, familias enteras e incluso señoras de edad avanzada. Como en los mítines de Herri Batasuna, que también te sorprendía ver a señoras enjoyadas.

Y había mucha gente. Tanto me da que sea el millón de la Guardia Urbana, los 350.000 de la Delegación del Gobierno o los 450.000 de El País. Estaba lleno. Aunque, en honor a la verdad, creo que había menos densidad de la prevista. Detecté aceras que clareaban. Y se podía caminar más o menos libremente. Al menos en mi zona.

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Tampoco tuve problemas en alcanzar la Plaza Catalunya. Ni para encaramarme a una de las plataformas habilitadas para la prensa. En cambio, en la manifestación del 2010, la de la sentencia del Estatut, no pude llegar a la cabecera.

Poco importa. Aunque hubiera mucha gente no es suficiente. Lo he dicho desde el principio. No puedes declarar la independencia con menos de la mitad del censo electoral. Si tú quieres hacer un órdago el Estado tienes que tener las espaldas bien cubiertas. 

Y en la consulta del 2014 fuimos a votar por el sí-sí unos 1,8 millones de personas. En las elecciones del 27-S -yo aquí ya me descolgué de Mas y sus compinches- votaron a favor de Junts pel Sí i la CUP más de 1,9 milllones. Dos millones en números redondos.

Pese a ello, los indepes deberían -deberíamos aunque yo ando algo triste- contentísimos. En las primeras elecciones al Parlament, las de 1980, los únicos independentistas de verdad, Nacionalistes d’Esquerra, sacaron 44.000 votos. Ni siquiera entraron en la cámara catalana. Pujol, contra pronóstico, se lo llevó todo. En cambio salieron elegidos dos diputados del Partido Socialista Andaluz (PSA).

Carod, el exconseller Josep Huguet o el histórico de Iniciativa Jaume Bosch deben acordarse del chasco. Lluís Llach hizo un concierto en el antiguo Palacio de Deportes durante el míting final en Barcelona. El recinto estaba a rebosar. Sin embargo, a la hora de la verdad, la gente prefirió votar al murri de Jordi Pujol.

Pero, en cierta manera, TV3 maquilla la realidad. En los 25 minutos que dedicó el Telenotícies noche a la manifestación -por momentos parecía un publireportaje- no faltó de nada. Hasta encontraron a un empresario partidario de la independencia contra sus propios intereses económicos. Y un manifestante que estaba leyendo una novela de Manuel de Pedrolo -al que ahora sólo se lee en las escuelas- con el significativo título de "Trayecto final". No quiero ser malpensado.

También colaron a un equipo en un autocar que venía de la Cerdanya. Hasta había una pareja de Prullans, una localidad a mil metros de altura en la que en invierno viven unas 200 personas. Francamente, yo hubiera preferido un reportaje sobre el impacto de la manifestación en el barrio de Sant Ildefonso de Cornellà por poner un ejemplo. Un domingo fui de visita y apenas alcance a ver una bandera de Podemos. Ni una estelada.

Por eso Catalunya es, en estos momentos, un coche lanzado a toda velocidad por una de esas rectas de Lleida. O de Extremadura. En el caso que Extremadura tenga rectas similares. Que tampoco lo sé. Con cinco jóvenes cargados de pastillas y alcohol tras una noche de marcha. Al final hay una curva pero, con la música a todo volumen, nadie se atreve a decir: frena, frena.

El vehículo se sale entonces de la carretera y da cuatro o cinco vueltas de campana. Todos muertos o heridos graves. Varias familias destrozadas. Por supuesto es una metáfora. Y si algún padre o madre que lee éste artículo ha pasado por un trance similar le pido disculpas. No quiero reabrir cicatrices. Yo tengo un primo que murió hace años en accidente. De todos nosotros era el más listo. Todavía pienso en él con frecuencia.

Pero es un ejemplo exacto de lo que está pasando. Tampoco sé quién está al volante. Ni me importa. Puigdemont, Forcadell, Turull, Junqueras o Romeva. No sé si han percibido, en todo caso, el bajo perfil mediático de los dos últimos exceptuando algún plató televisivo. Yo creo que es puro instinto de supervivencia.

Quizá cabría añadir de paquetes el presidente de la ANC, Jordi Sánchez, y el de Òmnium, Jordi Ciuixart. Ya sé que, en un coche, sólo caben cinco. Pero puestos a incumplir las normas, aunque sea las de tráfico, más vale hacerlo por la puerta grande.

Y juro que he visto, con mis propios ojos, entrar a Jordi Cuixart por la puerta grande del Parlament. Creo que hasta se le cuadró el mosso. A excepción de sus señorías, el resto de la plebe -incluida la prensa- entramos por la puerta lateral desde los tiempos de Núria de Gispert. Aquella que salió disfrazada de hada madrina en la contra del País.

Pues bien: Cuixart fue elegido presidente de Òmnium Cultural en diciembre del 2015 en sustitución de la fallecida Muriel Casals por 5.500 votos. De una entidad que presume de tener más de 50.000 socios le votó apenas un 11%. En unas elecciones no habría salido ni de diputado. Unió sacó más de 100.000 por Barcelona en las del 27-S y ni siquiera entraron.

¿Qué hacer, pues? Me temo -y lo digo con dolor en el corazón- que ya no se puede hacer nada. Como en los accidentes habrá que esperar a la colisión, ingresar el cuerpo en la UVI, reparar los huesos y hacer rehabilitación. En fin, arreglar el estropicio.

A veces parece que alguien intente frenar a tiempo. ¿Pero cómo lo haces? ¿A base de infusiones de tila? ¿Repartiendo Prozac a la puerta de los institutos? ¿Te encomiendas a la Moreneta como cuando la sequía? Nadie, a estas alturas, se atreve a decir la verdad. Somos eso: un coche a toda velocidad. El batacazo será monumental.

112 Comentarios

#53 Cat Show, Bcn, 17/09/2017 - 06:32

Rius, suponer que este personal independentista es democrata es mucho suponer. Se puede vivir en un pais democratico y ser un autentico cafre insolidario, o fascista o comunista. Igual que en alemania 1930.
Ser democrata a nivel individual es una actitud de tolerancia y mesura, extremo que no veo en los independentistas.

#52 SENSE MENTIDA, NO HAURIA PROCES, Barcelona, 15/09/2017 - 08:53

Viuen de la MENTIDA
per que MAI han parlat dels COSTOS?
NO INTERESSA
la mentida es tant dolça
que es millor vendre el proces com un cami de roses on tot son flors i violes

Que maco es un pais on la culpa SEMPRE ES DELS ALTRES

Millo NO despertar del somni, es tant dolç

#50 el talp venjador, Bcn, 14/09/2017 - 17:31

i doncs, Sr. Rius, que s'ha de fer per a què Catalunya rebi el que és de llei, tant en diners com infraestructures, d'acord amb la seva població i els diners que aporta.El mateix Montoro ha dit que el dèficit fiscal del 2014,eren 10.000 milions (segur que més).Hem de seguir així????

#49 La prova del nou, Barna, 14/09/2017 - 17:10

No cal fer massa càñculs, a l'Hisenda Catalana cap ni un de tots els "milions" -començant per Junqueras- dels que anaven a sacsejar estelades als carrers "es va dignar" a presentar la declaració de la renda. Home, no se amb quina taula de medir es determina l'index de patriuotisme, pero l'evidència és terrible.

#48 Jaume, Sinferopol, 14/09/2017 - 10:57

El proyecto "independentista" de los botifarrers convergentes y "afegits" consiste en acuñar su "euro catalán", enviar a "Els Pets" a Eurovisión y tener un asiento en el comando central de la OTAN. Es un extraño concepto de independencia este. Formar parte del Imperio Euroatlántico donde la mayoría de decisiones importantes se toman en Wa