Cartas al Director · 8 de Agosto de 2021. 16:44h.

Democracia y totalitarismo

Juan José

He estado buscando otro título menos pomposo, pero no ha habido manera. Se queda así. Tradicionalmente, el poder de las naciones,estaba cimentado en tres pilares. Su PIB, su capacidad de influir al resto y sus fuerzas armadas y las de sus aliados.

Pero,ha habido un cambio de titular.Ya no es la nación, o el estado, el que ostenta en la mayoría de los casos el PIB más alto, ni la capacidad de influir, ni quien decide si las fuerzas armadas intervienen o no.

Son, las grandes corporaciones, con presencia mundial, con gestión eficiente, con líderes que no elige la gente,las que tienen los mayores beneficios ,la mayor influencia a todos los niveles.

Hoy, en una democracia, el presidente de un pais, con cuatro años de mandato, es poco más que un empleado temporal. Las grandes decisiones, que afectan a ese pais, las toman otros. Frecuentemente lejos de ahí. Y por razones financieras y políticas. 

De esas grandes corporaciones, que funcionan sin criterios democráticos, y muy bien, hay una especialmente preocupante, China (China Corporation, casi). En efecto, su funcionamiento es idéntico al de una gran corporación. Tiene una estructura piramidal. Sus dirigentes,no cambian cada cuatro años al albur de un resultado electoral. Y tiene planes para el futuro. Planes detallados, y con presupuesto asignado y que no serán cambiados por ningún sucesor.

Frente a ese poder,una democracia tradicional,es poco eficaz, lenta y desfasada en el tiempo. Lo que ha venido funcionando más o menos bien, ya no sirve frente a un adversario organizado y poderoso que plantea una OPA a tu sistema de vida.

Yo, un demócrata, de “toda la vida” me veo diciendo que, frente a un totalitarismo, otro de signo contrario. Aliados, no van a faltar. Porque la realidad va a imponer sus condiciones muy por encima de nuestros deseos.

No me acabo de creer que haya escrito ésto.

Un saludo, Juan José.

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