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Diario de campaña · 11 de Diciembre de 2017. 21:49h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

Comín el indepe

 


De todos los tipos humanos que ha generado el proceso (conversos, hiperventilados, cantamañanas y frikis entre otros), Toni Comín corresponde a la primera categoría. De hecho como Artur Mas -que hasta el año 2.000 fue Arturo en el DNI- o su compañero de gobierno Raül Romeva.

Por eso me extrañó que el otro día, en la manifestación de Bruselas, dijera al Gobierno español aquello de “tenéis miedo" y "sois unos franquistas”. Yo creo que fue para compensar. Porque fue de los que admitió que no nos habían dicho toda la verdad.  ¿Pero entonces por qué volver a votarles?

En efecto, Toni Comín (Barcelona, 1971) ha hecho toda su carrera a base de cambiar de partido. Empezó en los movimientos vinculados al Foro Social de Porto Alegre (2001-2004). Incluso en Iniciativa pensaban que era uno de los suyos. Pero a la hora se pasó a los socialistas en el 2003. Fue en la lista de las elecciones de aquel año, encajonado entre dos históricos: Jordi Terrades y Josep Casajuana.

No salió.  Entró de diputado en el 2004 después que varios consejeros dejaran el escaño. Para sorpresa de los ecosocialistas aquella noche electoral fue a celebrarlo con ellos a la Plaza Real. Dolors Camats, que también venía del mundo de la cooperación, sí que había salido.

Comín elevó el tiro en las elecciones del 2006 y se apuntó a Ciutadans pel Canvi, la formación que impulsó Maragall frente al aparato del PSC. Llevaba un apellido ilustre. Supongo que ésto también ayudó. 

Es curioso como, en esta época promovió iniciativas ahora en sus antípodas políticas como una propuesta sobre la Ley Electoral -Maragall ganó en votos en el 1999 pero no gobernó- y la campaña “Vía federal” para la reforma de la Constitución. Quién le ha visto y quién le ve.

Tras dos legislaturas como diputado por Ciutadans pel Canvi expresó su deseo de repetir. Pero aquí topó con la limitación de mandatos. Ni corto ni perezoso se pasó entonces al PSC.

Me consta que desde la dirección advirtieron al PSC sobre la inclinación de Toni Comín al alpinismo. Al menos político. Entonces ya apuntaba maneras. En el PSC estuvo poco (2011-2014) porque coincidió con la crisis del partido.

Intentó repetir de diputado pero perdió las primarias contra Laia Bonet, que había sido secretaria del Govern con Montilla, por el distrito de Gracia. El siguiente paso fue abandonar y crear su propio chiringuito: Socialisme, Catalunya i Llibertat. Las malas lenguas decían que la plataforma en cuestión eran apenas él y la buena de Elvira Duran.

Todos los escindidos del PSC hicieron recorridos similares antes de aterrizar en Esquerra, incluso con fusiones entre ellos: Nova Esquerra Catalana (NECat) de Ernest Maragall y Magda Casamitjanas, Avancem (Joan Ignasi Elena), Jordi Martí (Moviment Catalunya) o el Moviment d’Esquerres de varios exconsejeros.

Al final acabó en ERC. No le ha ido mal hasta el exilio. Incluso ha llegado a consejero. Aunque parece que se resistió a ir a un departamento como el de Salud, que siempre es una patata caliente. Con Oriol Junqueras trabó amistad. Ambos tienen niños de corta edad. Hasta jugaban juntos en el Pati dels Tarongers el día de la posesión del gobierno.

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El otro día, en 8tv, echó bronca a una presentadora que osó llamarle exconsejero. “¿He oído exconsejero?”, le espetó. Se justificó diciendo quer “no reconocemos la legalidad del 155”. Si no reconoce el 155 quizá que empezemos a valorar su obra de gobierno. El otro día los compañeros de El Periódico publicaban cuatro páginas sobre las listas de espera.

Como consejero se ha desenvuelto bien entre la gente -siempre va con una sonrisa en la boca- y en los platós. Además, sólo llegar dejó claro en una comparecencia parlamentaria que para arreglar las cosas necesitaba la independencia o mil millones. De esta manera nadie más le ha vuelto preguntar sobre el tema.

Tras el referéndum, llegó eufórico al Palau de la Generalitat: repartiendo besos y alzando el pulgar en señal de victoria. Me temo que los que más gallean, si llegan a entrar en prisión, serán los primeros en hundirse. Enseguida acatarán la Constitución. Pero entonces lo tendrán francamente difícil para salir. Tiempo al tiempo.

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10 Comentarios

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#10 Xanxo, Xina, 23/03/2018 - 23:36

SOIS UNOS FRANQUISTAS?
AJJJAAJ
COMIN, majo, dile a todo el mundo quien era tu abuelo. Responsable de los carlistas q se alzaron el 18 de julio del 1936 en Zaragoza, y responsable de los miles de fusilamientos q tuvieron lugar por esas fechas.

#9 Nelson Poblete, Park Güell, 13/12/2017 - 11:51

Este es un experto en comercio y en bebercio...

#8 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 12/12/2017 - 19:44

Abrígate forajido Comín, que en Bruselas hace frío y te espera allí una larga estancia.

#7 MSB, Aragón, 12/12/2017 - 17:26

Lo que sepa este tipo de sanidad pública cabe en un vaso de gin tonic. Menudo carrerón. Qué vergüenza.

#6 Sergi , Barcelona, 12/12/2017 - 13:59

Todo un clasico de manual. Un trepa de campeonato con un historial apoteosico.