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La Puntita · 6 de Abril de 2021. 08:56h.

ORIOL MOLINS

Presidente de Units per Avançar

Bloqueo y Decadencia o Pacto y Progreso (I)

La Presidenta Ayuso nos ofrece un slogan simple: comunismo o libertad. Traigo otro menos llamativo, pero quizás más realista: Bloqueo y Decadencia o Pacto y Progreso.

Ofrecer recetas fáciles para un mundo complejo e interconectado da votos, pero no funciona. El procés también demostró la dificultad de implantar recetas evidentemente posibles y efectivas. Son muchos los aprendizajes de estos años, pero aún insuficientemente consensuados entre ambos bandos, por lo que seguimos bloqueados en busca de una salida.

Las emociones y sentimientos grupales existen y determinan gran parte de nuestras acciones. Una parte de la población de Catalunya se ha movilizado entorno a unos líderes políticos que proponían una independencia rápida, y que ahora siguen apoyando motivados por lo que consideran una injusticia pena de prisión y exilio, y por un proyecto de independencia que sigue ahí. De una forma u otra, a lo largo de la historia se mantiene un proyecto nacional catalán. Esta permanente voluntad de los catalanes de ser catalanes debe ser respetada y reconocida. Como también la existencia de un gran grueso de la población que no está dispuesta ni a perder sus vínculos con España, su lengua o simplemente a arriesgar su progreso económico y patrimonio.

Las leyes, las instituciones del Estado y los acuerdos internacionales como la misma EU también existen. Así como los intereses económicos y la intrínseca aversión al riesgo político/legal/social del capital, todos ellos tienen una poderosa fuerza y también determinan y encauzan los movimientos de cualquier país. No reconocerlo es una apuesta segura para chocar de bruces con la realidad.

Las posiciones son igualmente fuertes y poderosas. Es imposible que una u otra desaparezcan, y también que una se imponga a la otra sin altísimos costes para la mayoría de los catalanes. Por lo que nos encontramos en un callejón sin salida. Las consecuencias del enfrentamiento y del bloqueo son ya evidentes: DECADENCIA. Todos perdemos. Algunos argumentan que no estamos tan mal, otros que los indicadores económicos son malos. No conozco a nadie que con el corazón en la mano afirme que no hemos dejado pasar oportunidades, o que nuestro futuro inmediato no brilla como nuestro pasado.

Los retos no son sólo políticos. Los cambios tecnológicos, medioambientales, inmigración, la pandemia económica, el paro, la baja natalidad, la presión a la clase media, la falta de vivienda, la elusión fiscal de las grandes empresas, los nuevos monopolios, la nueva guerra fría entre grandes potencias... en gran parte son retos compartidos con otros países y exógenos a nuestro pequeño país. Pero la forma de afrontarlos impacta en el resultado sobre nosotros.

El boqueo nos impide intentar dar respuestas efectivas a estos problemas. Nos desgasta emocional y económicamente. Por ello debemos buscar alternativas que no solucionarán el procés por completo, pero que, al menos, nos permitan avanzar en otros ámbitos. Priorizar el conflicto y el bloqueo es asegurar la decadencia catalana.

Cualquier pacto se hace con los diferentes y exige el reconocimiento previo del otro, por lo que debemos exigirnos un alto el fuego de insultos, descalificaciones e ironías tuiteras. Cualquier pacto exige cesiones y buscar pequeños puntos de acuerdo. ¿Cuáles podrían ser esos acuerdos de mínimos que nos permitirían avanzar?

Si me sentara en una mesa con amigos votantes del PP, y exigiera: amnistía y referéndum, se quedarían perplejos y se marcharían. Si me sentara con amigos independentistas y les plantease que las cosas están bien como están, se reirían ofendidos. Posiciones maximalistas para la propia parroquia son la forma segura de seguir en el bloqueo y acelerar el declive.

Parece sensato pensar que algunos puntos de encuentro pueden existir. Si queremos encontrarlos, debemos empezar por el paso previo: arrinconar al irrespetuoso, silenciar al voceras, señalar al bloqueador, huir del decadente. Sólo si priorizamos al constructor de puentes, al sensato zapador de peligros, al silencio respetuoso y dignificamos nuestra política podremos pasar a la pantalla de la oportunidad de acuerdos.

Oriol Molins, presidente de Units per Avançar

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