Publicidad
La Puntita · 2 de Septiembre de 2021. 09:03h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

Democracia cautiva

 

El último fichaje estrella de Catalunya Ràdio para esta temporada ha sido un activista de la CUP condenado a cinco años de cárcel.

En efecto, la Audiencia de Barcelona sentenció a Marcel Vivet el pasado mes de Junio a cinco años de prisión por desórdenes públicos, atentado a la autoridad y lesiones a un mosso d’esquadra durante una manifestación en septiembre del 2018 contra el sindicato Jusapol en la Via Laietana. Aquella en el que rompieron la nariz a un policía.

A este paso al joven de las JERC Pol Serena -condenado a un año en Julio por lesiones a dos agentes de la Brigada Móvil- tendrán que colocarlo como mínimo en el FAQS. El día del juicio hasta Oriol Junqueras fue a darle apoyo público. La Policía de la Generalitat debe estar contentísima de ver como se promociona a sus agresores.

serena.jpg

 

La verdad es que tampoco me extraña. La presentadora del programa, Laura Rosel, aparecía con una camiseta de Puigdemont cuando salía por TV3. Y el director de la emisora, Saül Gordillo, hasta escribió un libro para Junqueras en el 2015 ("Revoltats"). Todo muy normal en la Catalunya actual.

Respecto a Rac1, los fichajes estrella han sido Pablo Iglesias y Mònica Terribas. El primero estaba a favor del derecho a decidir pero cuando Podemos llegó al gobierno se les olvidó. La segunda era aquella que, con alerta cuatro de terrorismo, iba denunciando en directo a los vehículos de la Guardia Civil aquel 20 de septiembre del 2017.

Aunque a mi siempre me quedará grabada su opinión tras la efímera proclamació de la DUI: "Bona tarda, ciutadanes i ciutadans de la República Catalana”. Aunque, con el tiempo, iba diciendo que todo fue un "vodevil". Ya lo pasó fatal un día en el programa de Jordi Évole.

Por lo que respecta a los cuatro grandes periódicos de Barcelona -voy a excluir El País porque su sede cenetral está en Madrid a pesar de que también lo hacen catalanes- todos tienen directores inclinados al proceso.

Jordi Juan, de La Vanguardia, publicaba este miércoles un artículo en el que decía que “no puede haber solución al conflicto en Cataluña si no se le encuentra una salida al futuro de Puigdemont". Lo que me faltaba por ver.

Puigdemont es el máximo responsable del desastre. A mí me recuerda el capitán Schettino, que fue de los primeros en pirarse del Costa Concordia en cuanto aquel crucero italiano chocó contra las rocas.

No en vano no convocó elecciones -aquellos titubeos del 26 de octubre del 2017. Desde luego hay otros como Marta Rovira y el propio Oriol Junqueras, que no hizo callar a su secretaria general y se vio claramente desbordado.

Pero Puigdemont nunca dio muestras de coraje a pesar de sus palabras en el debate de investidura el 10 de enero del 2016: “No són épocas para cobardes, temerosos o flojos de piernas”. Luego salió huyendo. Todavía no sabemos si escondido en el maletero u oculto bajo una manta en el asiento posterior del vehículo.

Me ahorro otras muestras de coraje que dio durante su presidencia como aquel célebre “el lunes, todos al despacho” -Turull y Romeva se enteraron de la huida por la prensa- o el hecho que que, el día del referéndum, fuera a votar a Cornellà de Terri en vez de a Sant Julià de Ramis, donde la gente estaba recibiendo estopa.

En TV3 vendieron el cambiazo del coche bajo un puente ante los ojos de un helicóptero de la Guardia Civil como una hazaña pero lo he dicho siempre: si Puigdemont hubiera estado al lado del pueblo quizá ahora seríamos independientes. Una foto suya con la nariz ensangrentada o con un agente gritándole a un palmo de la cara habría dado la vuelta al mundo. Habríamos salido, sin duda, en la CNN, el Time y Der Spiegel.

Sin olvidar otras muestras de valentía como el día que besó la bandera española en un aeropuerto. Y no una sino dos veces. No porque hubiera un comando del CNI a punto de secuestrarlo sino porque se lo pidió un friki que pasaba por ahí. O aquella otra en que una cámara de Telecinco captó unos mensajes de Telegram a Toni Comín: "Supongo que tienes claro que esto se ha terminado”.

45059-ppppp.jpg

 

La única hazaña de Puigdemont y el otro fue mostrar una foto de Junqueras en el Parlamento Europeo el día que finalmente tomaron posesión de su escaño. Foto que retiraron rápidamente en cuanto fueron apercibidos por un ujier. Pero, como los niños en un parvulario, ya habían cometido la travesura.

Por eso, todavía me cuesta de creer que una parte de la sociedad catalana vea a Puigdemont como un ídolo. Pero que lo haga el director de un medio aparentemente serio como La Vanguardia es todavía más preocupante. Y conozco a Jordi Juan desde hace muchos años. Él sabe que he seguido su trayectoria profesional con admiración y respeto.

Lo mejor que podemos hacer con el expresidente es olvidarlo. Pasar página. A mí ya me da igual si vuelve como si se queda en Waterloo haciendo tuits aunque de la mayoría, como catalán, me avergüenzo. Quizá, para acabar de retratar al personaje, hay que añadir que dijo que si ganaba las elecciones volvería, cosa que no hizo. E incluso alentó a sus seguidores a ir a Estrasburgo para la primera sesión del Parlamento Europeo y luego se quedó en Alemania por temor a cruzar la frontera. Un héroe, sin duda. Exactamente lo que Catalunya necesita en estos momentos.

Pero, para volver al tema que nos ocupa; el director de El Periódico, Albert Sàez, fue secretario de comunicación con el tripartito e incluso presidente de la CCMA a propuesta de Esquerra. Mientras que Esther Vera, en el Ara, pasó de exjefe de prensa de Andreu Mas-Colell en Economía y Finanzas a directora de este periódico en la órbita también de ERC. Con este detalle se entiende la vehemencia con la que defendían al exconsejero -y el resto de encausados- de las garras del Tribunal de Cuentas.

Finalmente, Xevi Xirgo, d’El Punt-Avui, el rotativo oficioso de Junts, fue de la JSC en su juventud pero luego vio la luz. Amigo íntimo de Puigdemont, es el autor del libro del expresidente “M’explico” a pesar de que es un dietario del propio Xirgo no del expresidente. Es decir, hace de machaca.

Me dirán que son medios privados y es cierto. Pero yo que fui testigo de joven, como lector, de la crisis de la prensa de los años 80 que se llevó por delante El Correo Catalán, El Noticiero Universal y todo el Grupo Mundo me acuerdo la caída era imparable hasta el cierre final en cuanto bajaban de los 50.000 ejemplares.

La Vanguardia ha pasado de 152.000 ejemplares en el 2013 a 105.000 en el 2017. El Periódico de 95.000 a 68.000, El Punt-Avui de 24.000 a 21.000 y el Ara de 26.000 a 15.000, según las últimas cifras de OJD publicadas por el Ayuntamiento de Barcelona. ¡Y son del 2017! ¡Imaginen cuatro años después!

¿Pero entonces cómo aguantan? Pues gracias a las suscripciones oficiales, la publicidad institucional y la compra de ejemplares bajo mano. En la estación de Martorell -como en universidades o transporte público-, La Vanguardia la regalan. ¡Y hay gente que no la quiere! Una práctica que se extiende a otros medios.

aaok.jpg

 

Porque Bruselas no se ha puesto las pilas -creo que Jordi Cañas presentó algo al respecto- pero vulnera seriamente las normas de la libre concurrencia. El Nacional de Pepe Antich -ahora hablaremos de los digitales- llegó a cobrar casi 500.000 euros de la Diputación de Barcelona ... ¡con una socialista, Núria Marín, de presidenta! Lo del PSC realmente es para hacérselo mirar.

Finalmente, como decía, casi toda la prensa electrónica es partidaria de la independencia: Vilaweb, Nació Digital, el citado El Nacional, La República -dirigido por un exdiputado de ERC-, El Món, Racó Català. Hay algunos españolistas o constitucionalistas como Crònica Global o El Catalán y, si me permiten, e-notícies está en medio. En tierra de nadie. Viéndolas venir.

¿Qué decir, por otra parte, de TV3 a estas alturas? El independentismo insiste en que no es nacionalista sino nacional con lo cual está todo dicho. El otro día, durante la presentación, el director de Catalunya Ràdio, Saül Gordillo, puesto también por ERC, decía que tiene que contribuir ala "construcción nacional" y a “la vertebración territorial de los espacios unidos por la lengua catalana”, es decir, de los Països Catalans. Los medios no tienen que construir, tienen que informar.

Como el resto de teles juegan a su juicio contra el poceso -TVE, Telecinco y Antena 3- la cadena catalan tiene que que ser el baluarte mediático del proceso. La tan cacareada en su día Brunete mediática pero en versión autóctona. Hay que decir que dos de las mencionadas son privadas y respecto a TVE sospecho que ni la BBC debía estar a favor de la independencia de Escocia.

Con ello la proporción de las tertulianos es de tres contra uno, cuatro si añadimos al presentador (véase por ejemplo Cristina Puig, Xavier Graset o incluso Lídia Heredia, antaño con fama de progre). Todo muy plural.

Además invitan siempre a uno del otro bando -flojo o buenrollista- e incluso muy fachilla para dar imagen de que todos los españoles son iguales: surgidos de la caverna. Ello les permite alardear de pluralidad.

Pero en realidad hacen trampas: si la sociedad catalana está dividia casi a partes iguales entre indepes y no indepes las tertulias de TV3 -que es de todos- deberían reflejarlo. Las tertulias y todos los programas, incluso los de entretenimiento.

Las voces discrepantes con el proceso están condenadas así al silencio o a las catacumbas. No lo digo por mí, que también, sino por gente mucho más relevante que yo como Albert Soler, Manuel Trallero, Ramón de España, Miquel Giménez, Salvador Sostres, Cristian Segura, Sergi Fidalgo e Ignacio Vidal-Folch por citar sólo algunos nombres. Disculpen si me dejo alguno.

En parte es comprensible porque imaginen, por ejemplo, un día a Alfons López Tena diciendo la verdad en el FAQS. A la audiencia de TV3, que hasta iba con lazos amarillos al programa, le daría un shock colectivo y colapsarían los CAPs. No está, en plena pandemia, el sistema sanitario para recibir semejante aluvión.

faqs1.jpg

 

La intención es transmitir esa idea falsa de un sol poble unido hacia la independencia. ¡En TV3, hasta los hombres del tiempo, hacen campaña contra España! Llegará un momento en que no podremos vender ni un fuet de Casa Tarradellas en el resto del Estado. Al fin y al cabo absorbe el 40% de nuestras ventas.

tempstv3.jpg

 

La verdad es que los tertulianos indepes o procesistas (Pilar Rahola, Francesc-Marc-Álvaro, Ferran Casas, Ferran Espada, Laura Orriols, Oriol March, también en este caso me dejo alguno) cada vez lo tiene más difícil para mantener el relato. Tras diez años de proceso no se vislumbra en el horizonte ningún tangible, ni siquiera positivo, y agota intentar mantener la tensión.

Aquellos que tanto dicen amar Catalunya -e incluyo por supuesto a periodistas- no sólo se han cargado la posibilidad de independencia sino que se han cargado una cosa peor: se han cargado Catalunya. Ninguna sociedad puede aguantar una prueba de estrés durante tanto tiempo. Y el riesgo de colisión -como en el buque italiano- es evidente. No contra el Estado sino entre nosotros mismos.

El panorama es, pues, desolador porque como decía Churchill, una prensa independiente es el “guardián” de los derechos de las personas, es decir de la democracia y difícilmente pueden generarse alternativas con este sistema de medios de comunicación. Ya saben lo que hacen, ya.

sunday.jpg

 

Publicidad
Publicidad

29 Comentarios

Publicidad
#14 pepe, Andorra, 07/09/2021 - 12:20

Déjelo y siéntese a esperar, pq esto tarde o temprano reventara por algún lado, tarde o temprano se acabara la paciencia o el dinero. Mejor preocúpese del bienestar de su familia y sus allegados, olvídese del resto, no vale la pena una sociedad q no se levanta cuando le roban con la electricidad y los impuestos como se esta haciendo hoy en día.

#13 pasaba por aquí, Santa Coloma de Gramenet, 06/09/2021 - 08:48

... hombre, eso de que e- noticies está en medio... será en medio de la sede de VOX, que sólo le falta hacerles la ola...

#12 recordad 6 y 7 septiembre, secesionismo es fascismo, 03/09/2021 - 15:26

no considero que el comportamiento de los secesionistas en las últimas cuatro décadas y en especial en el última haya sido decente ni honesto ni democrático; han mentido, robado, usado la educación para adoctrinar a los hijos de los demás, los medios públicos y la Administración como arma política, se han repartido el dinero público,...

#11 recordad 6 y 7 septiembre, secesionismo es fascismo, 03/09/2021 - 15:23

siento realizar una crítica, pero la frase "si Puigdemont hubiera estado al lado del pueblo quizá ahora seríamos independientes" esconde el trasfondo del problema; asumiento que ese "pueblo" es la mitad de la problación catalana (y es mucho asumir), ¿qué se hace con la otra mitad? ¿se les exilia a punta de pistola? ¿se les doblega?

#10 Marti, Palafrugell, 03/09/2021 - 09:51

Hablando del PSC y los medios, cuando el 155 TV3 (donde se incuban los huevos de serpiente) no se cerró porque el PSC se opuso.