La Puntita · 26 de Octubre de 2022. 10:10h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

El "matonismo" del proceso

 

Vamos a ser sinceros: las maneras de Francesc de Dalmases ha sido una constante durante todo el proceso.

Quizá de una manera más sutil.

No hasta el punto de ir intimidando periodistas o “perder los nervios”, según el informe interno de Junts.

Pero si hacían esto con una periodista de TV3 -que todavía ahora no se ha atrevido a dar su versión de los hechos- imaginen lo que hacen con los críticos.

Lo digo por experiencia propia: a mí hasta me expulsaron de las ruedas de prensa de Palau por mucho que la portavoz del Govern, Patrícia Plaja, diga ahora que “este gobierno siempre defenderá la libertad de expresión”.

Sólo lo revocaron por sentencia judicial, que les condenó por vulneración de “derechos fundamentales”.

Y al que firmó la carta de expulsión -el secretario de comunicación, Oriol Duran-, antiguo alumno mío, lo designaron luego presidente de la ACN, supongo que en agradecimiento por los servicios prestados.

 Imaginen la credibilidad de la agencia de noticias de la Generalitat.

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No sólo eso sino que, tras la expulsión de Junts del Govern, sale reforzado y gestionará las subvenciones a los medios. O sea que ya saben.

Porque, en efecto, a los que no hemos comulgado con el procés o hemos advertido de los riesgos desde el principio -y hemos acertado- nos han silenciado, intimidado, ninguneado, pisado como a hormiguitas.

Ha sido algo así como una muerte civil: no te invitan, no te citan, incluso te expulsan. “Això va de democràcia”, que decían.

Porque mí me hace mucha gracia que TV3, controlada por ERC, se rasgue ahora las vestiduras con el caso Dalmases.

¿Dónde ocurrió el incidente? ¿En Marte o en los propios estudios de la cadena en Sant Joan Despí?

Sólo empezaron a informar cuando el incidente salió a la luz publicado por dos digitales. Y de tendencias opuestas, por cierto.

Efectivamente, el proceso ha sido casi matonismo puro.

Siempre te miraban por encima del hombro, con el rabillo del ojo.

No sólo Dalmases. Todos: ellos eran los buenos. Él era la punta del iceberg.

El resto éramos los malos de la película. Pura chusma. Incluso se inventaron nuevos nombres (“ñordo”, literalmente trozo de mierda) para designar a los desafectos. 

Expresiones que se añadieron a las viejos (“colonos”) e incluso a los antiguos (el clásico “botifler”).

En cualquier batalla se empieza por el lenguaje.

El caso ha puesto de manifiesto también, de paso, la independencia de la prensa catalana.

De hecho el propio Puigdemont llegó a lo más alto: nada menos que presidente de la Generalitat. Y sin haber acabado la carrera.

El propio Dalmases se precia de ser “periodista”.

Yo lo conocí ya hace años como presidente de la APPEC (Associació de Publicacions Periòdiques en Català), que engloba a la prensa local y comarcal.

Por cierto, ¿lo han expulsado ya?

El primer día que topé con él en el Parque de la Ciudadela, tras haber salido de diputado, le saludé con estas palabras: “Hombre, la prensa independiente”.

Esbozó una sonrisa como respuesta.

Efectivamente, recuerdo que la APPEC montaron una carpa en Martorell en abril del 2017 con ocasión de unas fiestas locales.

Hasta invitaron a Pilar Rahola y Màrius Serra a dar una charla porque el ayuntamiento era de la cuerda.

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Tuve ocasión de visitarla: No había nadie. Descuentos del 50%. Hasta te regalaban ejemplares de tanto papel acumulado que había.

Claro, si apenas se lee prensa generalista, ¿quién va a leer prensa local?

La prensa -de papel, online o comarcal- ha sido una de las bases del proceso gracias a subvenciones y publicidad institucional sin las cuales no podría subsistir.

Por eso se han dejado la crediblidad en el proceso.

Como muestra, el propio Dalmases, que iba intimidando a periodistas.

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19 Comentarios

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#7 Capit@n España, Purgandus populus!!, 30/10/2022 - 00:03

La merd*a de la muntanya no fa pudor..
..encara que la remenis amb un bastó.
Si tens tu el nas ben taponat...
..ja pots treballar per sempre a la Generalitat.

#6 Conxita de Riudecols, Riudecols, 27/10/2022 - 12:40

L'assetjament i la pressió sobre periodistes per part de la Gene ja ho va denunciar Reporteros sin Fronteras al seu informe del 2017. Els corresponsals es queixàven tb de les coaccions per part del cap de premsa d'Artur Mas (Joan Maria Piqué) i de que havíen fet llistes de periodistes no afins a la causa. Tb d'assetjament a les xarxes.

#6.1 Ramonet, Tarragona, 27/10/2022 - 17:34

Ja que ho dius, deu ser que ho saps. Però no he vist que diguessis mai res de l'obscenitat de la Operación Cataluña ni de Pegasus ni de tantes moltes d'altres perversions anticatalanes.
Hi han categories d'obscenitats, i parlant i callant cadascú es posiciona en la seva categoria.

#6.2 A.Bcn, Barcelona, 27/10/2022 - 22:00

#6.1

Obscena es la desvergüenza con la que esparces las mentiras y manipulaciones del agitprop prusesista, Ramoncín.

#6.3 Concita de Riudecols, Riudecols, 28/10/2022 - 09:09

Entre 'perversions anticatalanes' i obscenitats esteu encallats, no podríes haver retratat millor la vostra realitat.

#6.4 pepe, andorra, 03/11/2022 - 09:53

ramon bot y sus unicornios....

#5 Marcial Heredia, en tierra de cuñaos, 27/10/2022 - 08:55

Son como palurdos en chándal de un capítulo de los Soprano. Malos y desagradables, chulos de bolera, pero simpáticos para la parroquia, una parroquia que disfruta como hacen putadas al personal, sin el menor remordimiento, la menor turbación, el menor pudor. Una sociedad está podrida cuando en ella florecen personas así.

#4 Carlos Gomez, el caloret, el caloret faller, 26/10/2022 - 17:08

La Catalunya catalana al descobert, sin embudos

Han perdut l´oremus. Abans, quan la Catalunya de Tv3 era un bucolic oasi on el mes desestabilitzador que podiem arribar a viure eren las travesuras sexuales del Duran Lleida pel Madrit canalla i les aclucades d´ull de la Maripau, aquestes coses mai trascendien

Tan be que anavem

#3 Onofre de Dip, Vigo, 26/10/2022 - 14:08

El compadreo entre periodistas y políticos nace durante la Transición. Por ingenuidad y por una sincera voluntad por parte de los primeros de contribuir a apuntalar la democracia. Fue algo fácilmente disculpable. Pero lo de la prensa catalana no. En 2012 ya nadie podía aducir ingenuidad. Aquí, claramente, se trató de algo bien siniestro.