La Puntita · 11 de Enero de 2021. 09:44h.

TONI SANZ

Presidente de PPL-RON

El miedo se instaura en la comisaría

No hace todavía ni un lustro, en las comisarías se respiraba un ambiente más o menos saludable y de pertenencia de grupo, con mayor arraigo que muchos otros empleos.

Se trata, el de policía, de un servicio público vocacional, en el que se interrelaciona con el ciudadano de forma muy directa; la mayoría de las veces ayudándolo, y otras muchas menos denunciándolo.

Pero para desarrollar una labor plena y satisfactoria se necesita realizar un trabajo en equipo, lo que sin entrar en demasiados roces típicos de la condición humana que se aparcan al entrar por la puerta, los servicios se van desarrollando con compañerismo, profesionalidad y lealtad.

El ejercicio de la función pública de policía requiere sin lugar a dudas de la inexistencia de presiones internas extras, dado que de ello va a depender, a la postre, un buen servicio al ciudadano.

Sin embargo, a raíz del fatídico 1 de octubre de 2017, el ambiente que se respira en muchas comisarias es de tensión, ya que con habitualidad los servicios guardan relación con temas políticos, y claro, aunque la idea de una pareja es la de trabajar obviando ese tema de conversación, al final las políticas de los ayuntamientos provocan no pocas discusiones en la patrulla.

La organización se estructura por jerarquización, y es donde radica el mal entendido concepto de la “obediencia debida”. Hoy reina la tirantez, ya que la situación actual en la sociedad catalana es de únicamente dos corrientes distintas; los que están a favor de la constitución y los que no lo están. Pero aún hay más; fruto del desvarío de la política secesionista, esa polarización se ha convertido en radicalización y ello, por consiguiente, conduce al odio.

Esto antes no ocurría, cualesquiera había compartido opiniones contrapuestas por temas políticos, de religión, de fútbol, etc., pero al final siempre reinaba el “buen rollo”.

Es habitual que en las policías locales se promocionen a puestos de mando personas afines a la ideología partidista del actual espectro político catalán. Esto lleva a que poco a poco se vaya instaurando una metodología práctica de carácter independentista, que irremediablemente desembocará en un conflicto interno a nivel personal y a nivel institucional.

Y he aquí el problema principal. Cuando un miembro del cuerpo recibe directrices u órdenes contrarias a derecho, amparadas en pseudo leyes, se le genera un conflicto emocional y ético que le impide cumplirlas. Sin embargo, como en todas las instancias de la vida, son pocos los que deciden oponerse frontalmente a esos preceptos ilegales.

Pues bien, en ese momento la maquinaria de la administración se pone en marcha y comienza un periplo de acoso institucional hacia esa persona que decidió ser fiel a lo que firmó en su día al acceder a su cargo público, es decir cumplir y hacer cumplir la Constitución Española, el Estatuto de Autonomía y las demás leyes y reglamentos.

El proceso del acoso laboral o íter criminis por motivos ideológicos es el señalamiento ante sus propios compañeros, la estigmatización ante la sociedad y la denigración laboral mediante distinción con sus compañeros de trabajo, a la par de ir hostigándolo mediante la apertura de expedientes disciplinarios con suspensión de empleo y sueldo; para castigarle laboral, física, psíquica y económicamente.

Debemos tener muy presente que los policías son personas corrientes, que tienen una familia inocente y ajena a los acontecimientos a la que se debe proteger.

Así que el común del personal decide tragar con los postulados independentistas de turno por miedo a que sobre él recaiga lo mismo que a su compañero, aquél que decidió actuar con imparcialidad y con arreglo a la legalidad vigente.

En este momento actual, no se espera nada de la política instaurada en las instituciones, y solo queda apelar a que la justicia finalmente ponga a cada uno en su lugar, sin presiones de ningún tipo, aunque para llegar a ello se necesiten varios años de calvario.

Toni Sanz

Presidente de PPL-RON

Publicidad
Publicidad

6 Comentarios

Publicidad
#6 Alpen, Ripoll, 26/01/2021 - 11:28

Tal cual, felicidades.
Doy fe de ello.

#5 Xavi Ortigosa Alcántara , Tàrrega, 24/01/2021 - 17:59

Lo he leído varias veces y cada vez siento más rabia e impotencia ante el despropósito de este Gobierno i de este Govern. Dan asco. Como he leído antes, me parece muy valiente. A ver si algún político decente les recoge el guante. Necesitamos policías libres de ideologías.

#4 Rosa, Vic, 21/01/2021 - 07:30

No cal fer el plorico, noi. Massa sovint des dels sindicat us heu erigit amb guardians de les essències del Estat en lloc de fer de sindicats defensors dels treballadors, mossos o policies , però treballadors. Potser us cal fer un replantejament, assumir que les societats canvien, i si voleu fer política anar a un partit.

#3 JM, Barcelona, 13/01/2021 - 21:42

Por si fuera poco, desde determinadas instituciones y partidos políticos se presenta a la policía como un enemigo o alguien a quien tenerle miedo. Especialmente desde el famoso 1 de octubre, a muchos niños se les inculca que la policía es mala. ¿Estamos educando a futuros antisistema?

#2 Alex Mellado Rosich, Barcelona, 11/01/2021 - 21:56

Lamentablemente es la pura realidad. Todos siempre se fijan en las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, pero los que lo están pasando peor son las policías locales. Es paradójico pero me parece muy valiente decir tales verdades. Eso demuestra hasta qué punto nos lleva este gobierno.