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La Puntita · 10 de Mayo de 2018. 22:58h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

El presidente que empezó en e-notícies

Quim Torra, en una asamblea de Reagrupament en el 2009

 

Parajódicamente Quim Torra comenzó su carrera político-periodística escribiendo artículos en e-notícies. Como Sergi Fidalgo, ahora al frente del Grupo de Periodistas Pi i Margall. Era cuando este país era más transversal y personas de ideología tan opuesta como ellos dos podían publicar en un mismo medio. El proceso lo ha centrifugado todo.

Quim Torra -como Sergi Fidalgo- lo acabó dejando para irse a El Singular, el digital de Convergencia que acabó siendo El Món. Cuñado de la número dos de Reagrupament, Rut Carandell; seguro que ahí se sentía más cómodo. Fidalgo también se fue.

Curiosamente, el futuro presidente de la Generalitat fue también la tercera persona en enterarse de que ponía en marcha el e-notícies más allá de mi círculo más íntimo. La primera fue Pilar Rahola un día saliendo de la desaparecida ComRàdio. Estamos hablando del año 2.000. Todavía íbamos con modems de 56K.

La segunda un antiguo colega, Carles Flo, entonces director de comunicación Winterthur, la empresa de seguros también engullida. Habíamos sido vecinos de mesa en la antigua redacción de La Vanguardia en la calle Pelayo y eso une mucho. Le visité para contarle mis proyectos y me presentó, por casualidad, al entonces abogado de la empresa, Quim Torra. Yo tenía más pelo. Él lucía el mismo.

Congeniamos porque teníamos un ídolo común. No era Superman ni Spiderman sino el escritor catalán Joan Puig i Ferreter (1882-1956). Uno de los autores malditos de la literatura catalana. Seguramente porque era hijo de madre soltera en una época en que eso no se perdonaba.

Incluso hace años, tras una conferencia suya en Martorell, estuvo en mi casa a pesar que soy tan reacio a abrir las puertas de mi hogar. Con Josep Martí, el exsecretario de comunicación del Govern, cometí por ejemplo el error de hacerlo. Le enseñé todos los artículos publicados por Puig i Ferreter en sus años mozos. Arduo trabajo de recopilación de una tesis doctoral que nunca llegué a terminar. El periodismo se aprende en la calle.

Seguí después su carrera como editor al frente de la editorial A contravent. Hizo una labor encomiable de recuperar a clásicos catalanes del periodismo como Just Cabot, Domènec de Bellmunt o Carles Sindreu. Y otros no tan antiguos como los diarios de Montserrat Roig (2011). Con el hijo de la periodista coincidí en una visita a Mauthausen. "Els catalans als camps nazis" todavía es insustituible.

Hasta elogié su labor editorial en un artículo titulado “El ejemplo de Quim Torra”. No he conseguido encontrarlo ahora en las redes sociales. Era antes de la consulta de Arenys porque ese día coincidimos en esta localidad del Maresme. Acababa diciendo que, muerto Jaume Vallcorba, si nunca llegase a escribir un libro me gustaría tener un editor como Quim Torra.

También seguí su labor como autor con su biografía de Eugeni Xammar (2008) -el periodista catalán más importante después de Pla aunque él lo debe poner primero- y sus “Ganivetades suisses”. De título premonitorio en los tiempos que corren: "Cuchillazos suizos". Incluso guardo algún incunable del futuro presidente: "Como triunfar en la empresa leyendo literatura catalana". Habrán visto que es de natural terco y optimista.

Luego seguí de cerca su evolución ideológica: primero se acercó a Reagrupament. Hasta participó en alguna asamblea cuando el corriente crítico del exconsejero Joan Carretero parecía que podía competir con ERC. Le recuerdo también en el homenaje al general Moragues, el héroe de la Guerra de Sucesión cuya cabeza permaneció doce años enjaulada como escarmiento. Acabó acercándose, como otros, a Convergencia.

En un país en el que apenas lee nadie dudo que se pueda vivir de vender libros o escribirlos. En el 2012, Xavier Trias lo puso al frente de El Born para los fastos del Tricentenario. Todavía recuerdo la visita de Francesc Homs, entonces todopoderoso conseller de Presidencia el día de la inauguración.

Cuando fue cesado, Romeva lo nombró director del Centro de Estudios Contemporáneos de la Generalitat. Una vicaría, supongo. Entre uno y otro cargo tuvo tiempo de ser presidente de Òmnium Cultural -una de las patas del proceso, la otra es la ANC- tras la muerte de Muriel Casals.

De ahí a diputado de JxCat y tapado en la sucesión. Las carreras siempre las ganan los que no salen de preferidos. En cuanto se metió en política empezamos a alejarnos. Jordi Cañas ya recuperó hace años -este jueves ha vuelto a hacerlo- sus tuits más polémicos.

Y en su intervención el pasado 1 de marzo me pareció que iba embalado aunque acabó citando a Stefan Zweig: comparó el 155 con el “derecho de conquista”, hablo de “deriva autoritaria”, de “indecencia democrática”. “Desde hace cien años, los presidentes dela Generalitat acaban en la prisión o en el exilio”, añadió. Arrancó aplausos en su bancada.  Fue su carta de presentación.

En fin, quizá de todas las opciones -Elsa Artadi, Eduard Pujol, Josep Costa, etc.- es la menos mala. Pero nunca llegué a imaginar que pudiera llegar a presidente. Quim Torra es fruto de los vaivenes de la política catalana y de los vacíos de poder, tan perjudiciales en la historia.

Hay que darle, en todo caso, un margen de confianza. Al menos los famosos cien días. Si Quim Torra persiste en el error de pedir la independencia con sólo el 47% de los votos -en el 2015 y en el 2017- el soberanismo continuará dándose de golpes contra la pared y Catalunya permanecerá subida en una noria.

Una última reflexión, casi un ruego: los que iban dando lecciones de democracia -“això va de democràcia”, decían- han acabado proponiendo un presidente designado a dedo por un expresidente a 2.000 kilómetros de distancia. Por eso espero que Carles Puigdemont tenga con Quim Torra mejor vista que la que tuvo en su día con Albert Ballesta como alcalde de Girona. Duró cuatro días.

El futuro presidente lo tendrá difícil porque se ha hecho evidente que sus consejeros no los ha puesto él sino los respectivos partidos. Esquerra confirmaba esta misma mañana, mucho antes de que trascendiera su nombre, el nombre de dos de sus consejeras: Ester Capella y Teresa Jordà. Algo que ya ocurrió con Pasqual Maragall.

En fin, Catalunya está instalada en un bucle. Es urgente salir de él. Espero que Quim Torra contribuya a mejorar la situación política más que a empeorarla. Aunque, como dice el dicho, en política todo es susceptible de empeorar. Yo, a diferencia de él, tiendo al pesimismo. Visto como está el patio casi a un sentimiento trágico de la vida. Crucemos los dedos.

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32 Comentarios

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#19 Alwix, BCN, 14/05/2018 - 13:44

Els alemanys van envaïr Polonia -> Normal. Els americans van matar els indis - > normal. Els espanyols maten i empresonen catalans -> racista, supremacista, xenòfob... els espanyolistes us l'agafeu amb paper de fumar i teniu un cuentu que no se pué aguantar, sobretot després d'estar tot el día insultant als que no comulguen amb vosaltres.

#19.1 Pepón , Stuttgart, 16/05/2018 - 17:08

El mecanismo que estás buscando se llama protección: acusar a los demás de lo que tú haces.

#18 TabarnianCitizen, Barcelona, 13/05/2018 - 15:04

Sr Rius,potser a vosté aquest Sr Torra no li cau del tot malamente i li.concedeix el benefici del dubte perqué han tingut converses intel.lectuals i ha sopat a casa seva.Ho puc entendre. T'has d'apartar una mica per guanyar perspectiva. Jo a aquest.senyor no el.conec de res i el trobo esgarrifosament sectari, supremacista i fanàtic. Fa por.

#17 olaktal, re, 12/05/2018 - 17:38

gracias e-noticies, contigo empezo todo

#16 olaktal, re, 12/05/2018 - 17:38

gracias e-noticies, contigo empezo todo

#15 Capit@n España, caca de vaca, 12/05/2018 - 16:34

From E-noticies to Extremera...