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La Puntita · 20 de Mayo de 2021. 13:56h.

OCTAVIO CORTÉS

Octavio Cortés

El “procés” desde el lado mallorquín

El Gran Farol puigdemontista ha sido el gran animador de la política catalana y española durante los últimos años. Ahora bien, poco se ha escrito sobre la influencia de todo ello en la muy peculiar política balear.

Por una parte hemos visto la radicalización de la Obra Cultural Balear, que ha pasado de organizar concursos de glosses a ponerse al servicio del Ideal Amarillo, todo ello de la mano de una nueva presidencia, la de Josep de Luís, hombre de extraordinarios mofletes y estado mental permanentemente agitado. Ha asomado la patita la Assamblea Sobiranista, liderada por otro gran atúnido local, Cristofol Soler, que fuera presidente del Govern con el PP y ahora anda de tenderete en tenderete, buscando soberanías como quien recoge espárragos en el sotobosque. Surgió la Crida per Palma, que consiguió apenas un centenar de votos a pesar de haber sido saludada, desde el Vilaweb como el próximo faro para navegantes (los mallorquines de Vilaweb, con Biel Mesquida a la cabeza, juegan un papel como de ramito de flores, escribiendo sobre cosas que nadie entiende, pero que huelen a señora de mediana edad).

Las juventudes de Arran han ido pisoteando un poco el territorio, con esa cosa que tienen de clase de 4º de ESO en estado de efervescencia primaveral; su principal logro fue encender unas bengalas delante de un restaurante del Paseo Marítimo, causando el regocijo de los turistas, que querían hacerse fotos con ellos. Creo que alguno se cayó al mar.

Oficialmente, a la izquierda del PSOE local y pactando con ellos, hay una serie de actores políticos más o menos pintorescos. Podemos sólo asoma la patita para luchar contra San Valentín y atraer el odio de los taxistas; MES querría ser ERC pero no puede (por la infiltración de Izquierda Unida o lo que quede de ellos) y ERC querría ser MES y no puede (por ser un extraño caso de sucursalismo inverso). Todo este izquierdismo soberanista está, curiosamente, muy poco movilizado por lo que sucede en el Principat. O son demasiado fanáticos (por ejemplo, nuestro Tomeu Martí, que va ganando papada desde sus columnas en el Dbalears) o son demasiado prudentes y saben que el sentimiento “nacional” aquí es pura entelequia, toda vez que para un mallorquín, un menorquín es poco menos que un extraterrestre.

Vino Torra, siendo presidente, y fue recibido por cuatro xirimiers en la sede de la OCB, comió un poco de coca de verduras y se marchó sin saludar a nadie.
Si alguien, en realidad, quiere seguir defendiendo el ideal de “Paisos Catalans”, sepa que nada ha fraccionado más esa hipotética unidad como el Procés y sus maleteros cargados de presidentes.

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1 Comentarios

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#1 bejota, bcn, 23/05/2021 - 21:19

ESTAMOS ACOSTUMBRADOS A LOS SUBMARINO (AS) EN POLITICA QUE AVERGÜENZAN A TODOS.ARMENGOL ES OTRA MARAGALL EN PSB HASTA QUE SALTE AL SEPARATISMO .PERO LA VIDA NOS PONE A CADA UNO EN SU SITIO.