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La Puntita · 9 de Septiembre de 2020. 09:37h.

ORIOL TRILLAS

El repliegue

Si uno quiere augurar por dónde irán los vaivenes políticos, lo más fácil es acudir a los pronunciamientos de la jerarquía eclesiástica. Paradigmático fue como abjuraron de la adhesión inquebrantable a Franco en las postrimerías del régimen anterior para posicionarse, en su mayoría, en la línea más aperturista. Me ha maliciado también que la postura acomodaticia del episcopado vasco ante el terrorismo etarra no empezó a diluirse hasta que la banda asesina se hallaba ya contra las cuerdas. Observen cuando se produjo el significativo cambio de los Setién-Uriarte por los Munilla-Iceta. Parece que en el procés independentista puede pasar lo mismo. Vamos a los ejemplos.

Con motivo de la Diada de 2019, el obispo de Gerona Francesc Pardo escribía en una glosa pastoral: “Conocer lo que deseamos los ciudadanos es fundamental para asumir decisiones sean las que sean”. Y añadía: “Hace falta siempre el discernimiento, la información, el racionamiento y la posibilidad de decidir, aunque esto signifique plantearse cambiar o profundizar leyes fundamentales”. Un inequívoco apoyo a un referéndum de autodeterminación, aunque afecte a leyes fundamentales, y el uso eufemístico de aquel “derecho a decidir” tan caro a los procesistas. 

Sin embargo, tan solo un año después y también con motivo de la Diada, ha publicado otra carta dominical en la que considera que “este momento también es una buena ocasión para reflexionar en torno al llamado procés catalán, iniciado hace años”, para llegar a la siguiente conclusión: “La experiencia vivida, las decisiones políticas -más o menos acertadas-, la responsabilidad manifestada por la mayoría de ciudadanos, la diversidad de opiniones sobre la configuración del país, la valoración de los resultados, nos piden también una revisión en profundidad del procés, pensando en el bien común para la mayoría de los ciudadanos”.

Pero no solo ha sido el obispo Pardo. Cual nos contaba la semana pasada   Francesco Della Rovere, el arzobispo de Tarragona Joan Planellas acudía al feudo independentista de la Universitat Catalana d’Estiu en Prada a disertar sobre el Concili Provincial Tarraconense. Les enlazo la conferencia, que se puede ver en video en la página web de su archidiócesis. Pueden ahorrarse, si quieren, los entusiasmos previos del Decano de la Facultad de Teología Joan Torra, que resultan bastante penosos, pero si acuden a la conferencia del prelado tarraconense obtendrán una agradable sorpresa. Su disertación es de una finura encomiable, de la que debo extraer estos dos párrafos: ?

«A nivel de Cataluña creo que la Iglesia podría hacer una buena aportación, siendo factor de reconciliación y de paz, dada la fractura social y política existente».
 «Procuramos crear concordia y no división. Al menos, desde la Iglesia que peregrina en Cataluña implicándonos con todas las fuerzas para que sea así »,

Recuérdese que estos mismos obispos negaban la fractura social y el propio Planellas, en su parroquia de Jafre, ponía la estelada en el campanario porque lo pedía el pueblo. La postura de Planellas descolocó tanto al presentador del acto, Joan Maluquer, que, al finalizar el mismo, tuvo que recordar que Cataluña vivía momentos muy duros y que, por ello, en los próximos días estarían presentes en Prada tanto Puigdemont como Torra.

Pero la conversión de Planellas no se quedó en la frontera francesa. Este domingo publicó otra carta dominical, que recogió en su integridad La Vanguardia, titulada de “Santa Sofía al Estado moderno” en la que sostenía lo siguiente: “…la Iglesia no puede ser una extensión del poder público, ni tan siquiera su báculo (…) Como escribía el obispo Torras i Bages, hace ciento veinte años, la Iglesia como institución no se puede atar a este o a aquel otro corriente político que existe hoy en el catalanismo”. Y en referencia a los improperios proferidos por Puigdemont y Torra contra el arzobispo de Barcelona, dejaba claro que. “… en relación a los hechos del otoño de 2017, querría subrayar el coraje del cardenal Omella que se mantuvo en todo momento en la autonomía y la neutralidad que ha de perseguir la Iglesia. Ha habido palabras inquietantes por parte de dirigentes políticos contra la persona del cardenal, insinuando que no se había implicado suficientemente en la situación. Debo decir que el cardenal, con espíritu constructivo se puso a disposición de unos y otros para hallar una solución conjunta”. Aparte del innegable corporativismo episcopal, el rechazo a las declaraciones de Torra y Puigdemont no puede ser más tajante.

Que nadie tampoco crea que el independentismo va a desaparecer por arte de magia, pero la vía unilateral y la inminente república catalana están pasando a la historia. El procés va de baja, ya no se ven lazos amarillos por las calles y los obispos -siempre atentos a donde sopla el viento- se están empezando a hacer eco. Solo falta Novell. Aunque este es un outsider. O quizás ya no. 
?
Oriolt?

 

 

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4 Comentarios

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#3 Juan Jose García, Cunit, 13/09/2020 - 22:24

Ha quedado claro que si esto explota la metralla los iba a barrer.Así que nada de fumar en éste polvorín.

#2 Pepe, Alacant, 11/09/2020 - 11:36

La estrategia política de la Iglesia, siempre ha sido como esas multinacionales que apoyan a todos los candidatos de unas elecciones, y gane quien gane, ellas ganan. Su inteligencia es "oler" anticipadamente quien va a perder, y retirarle su apoyo, pero no enteramente, siempre dejando un pequeño margen, por los imprevistos.

#2.1 pepe, andorra, 12/10/2020 - 13:01

simonia de toda la vida, q es lo q mejor sabe hacer la curia eclesiástica desde alejandro VI, no confundir la espiritualidad y la fe con estos señores, q no tienen nada q ver ni con Dios, ni con la fe, solo con el dinero y los intereses del dinero en el dia a dia.

#1 A., Barcelona, 09/09/2020 - 16:26

Comença a quallar la idea entre els patriotes q més q un conflicte entre MadriT i Catalunya, és un conflicte entre catalans, polaritzant la societat i perjudicant molts ámbits. L'Esglèsia catalana comença a ser-ne conscient i potser tb. preocupen les influencies masones i de Soros en l'independentisme (si és que realment existeixen)