La Puntita · 26 de Octubre de 2022. 07:57h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

El Saura de Esquerra

 

He de confesar que, tras más de dos horas de comparecencia del consejero Elena en el Parlament, todavía no he entendido los motivos del cese del comisario Estela y que lo enviasen a galeras, es decir, a Ponent.

Al fin y al cabo lo nombró él mismo hace menos de nueve meses.

Esgrimió, básicamente, dos razones.

Una; la “feminización” del cuerpo. En fin ya expresé en un artículo anterior mis dudas sobre la feminización de cuerpos de seguridad e incluso de emergencia. O sea que no quiero aburrirles.

Pero como dijo el representante de Vox, Sergio Macián, “lo que no hace falta son cuotas” sino que a los puestos de mando lleguen los mejores.

El otro, la “dirección colegiada”. También expresé en el mismo artículo mis inquietudes al respecto.

Al final resulta que, en los Mossos, mandará un triunvirato. Como en la vieja Roma. Y ya saben cómo terminaron los dos que hubo.

En un cuerpo policial tiene que mandar uno. Por supuesto asistido por sus mandos de confianza, incluso sus asesores, pero no tres personas.

Con el agravante que, en este caso, una de las designadas es todavía inspectora y está haciendo el curso de comisario.

¿Aprobado a la vista? Porque cómo va a dar órdenes a comisarios, que están por encima suyo.

Pero, más allá de los temas operativos, el consejero Elena dejó otras afirmaciones preocupantes.

Primero su visión “progresista y de izquierdas” de la seguridad. La seguridad ciudadana no debería ser de izquierdas ni de derechas sino la simple persecución del delito, que para eso están.

O la “nueva cultura organizativa” que debe ser, a mi entender, haber quemado a cinco mandos en cinco años.

Incluso llegó a decir que “los cuerpos de seguridad han de tener una orientación política”. Todos los códigos de conducta y el más elemental sentido común dicen lo contrario. Pero lo han politizado todo, también los Mossos.

También quedó en el alero las visitas del ahora número uno, Eduard Sallent, a Oriol Junqueras en la prisión de Lledoners.

Elena se limitó a despachar la polémica -que no a negar- con una lacónica frase: “No pienso entrar en las visitas a las prisiones”. Quien calla otorga.

Por eso, las críticas de la oposición fueron unánimes. Hasta despertó el PSC que, en boca de Ramon Espadaler, dijo que las explicaciones habían sido “tristes”, “pobres”, “grotescas” e “inmorales”.

Lorena Roldán (PP) destacó la erosión del “principio de autoridad”, Matías Alonso (Ciudadanos) hasta suscribió la intervención de David Cid (Comunes) y los de Junts tampoco perdonaron aunque parecía que nunca hubieran estado en el Govern.

La CUP, en su línea: “no hay control democrático” en los Mossos como si fuera una policía franquista aunque, expresión similar, también se la había oído en su día a Aurora Madaula (Junts).

La intervención final de Elena fue para enmarcar. Pidió intervenciones “respetuosas” pero a los de Vox los calificó de “amigos de las dictaduras” o lamentó que la oposición viniera "con el papel escrito” cuando él leyó toda su primera intervención de cabo a rabo.

Esquerra ha presumido siempre, incluso en exceso, de buena gestión. El consejero les hundirá el argumento para la próxima campaña electoral porque los líos con los Mossos no han hecho nada más que empezar.

Joan Ignasi Elena al frente de Interior significará para Pere Aragonès lo que en su día supuso Joan Saura para José Montilla: un motivo constante de conflictos. Dicho con todo respeto para el exconsejero de Iniciativa porque está aquejado de una grave enfermedad.

Lo que pasa es que no pueden cesarlo porque es de los que se pasó del PSC y hay que agradecerle los servicios prestados.

Lo he dicho con frecuencia: El proceso se lo ha cargado todo -la estabilidad política, TV3, la escuela catalana, la función pública y ahora también los Mossos.

Veremos cómo reacciona Joan Ignasi Elena y la “dirección colegial” en la próxima crisis. No quiero ni pensarlo en caso de atentado.

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3 Comentarios

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#2 Giordano bruno, tarragons, 27/10/2022 - 15:05

En realidad el proceso no se ha cargado nada. Ha sido un completo exito
La superextractiva clase politica catalana sigue mandando, incluso también en el resto de España. Les salio mejor de lo que podian imaginar

#1 Marcial Heredia, en tierra de cuñaos, 26/10/2022 - 16:15

Con tres jefecillos habrá un reparto de culpas a bulto. Así, bien juntitos y apretaditos, que no se vea quién ha sido.

#1.1 pepe, andorra, 03/11/2022 - 10:38

pero si hay tres y se echan la culpa unos a otros, al final se llegara a la conclusion de q el q es responsable, es el jefe de esos tres. En fin, ya lo arreglaran con algo de marqueting y propaganda, q junto con dejar el presupuesto temblando, es lo unico q saben hacer.