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La Puntita · 12 de Noviembre de 2019. 07:43h.

BERNARDO FERNÁNDEZ

Bernardo Fernández

Gana el PSOE, pero triunfa VOX

Las elecciones generales del pasado, 10 de noviembre, nos han dejado un panorama sombrío y un futuro tan difícil como complejo. Con respecto a las elecciones de abril el partido socialista ha perdido tres escaños en el Congreso y la mayoría absoluta en el Senado, siete diputados se dejado en este envite Unidas Podemos mientras que los populares de Casado hacen una buena recuperación y alcanzan los 88 asientos en la Cámara. De todos modos, no deja de ser una subida agridulce porque se habían fijado los 100 escaños como objetivo. El gran derrotado es Ciudadanos que se queda en la irrelevancia política con diez diputados y hace que Albert Rivera tenga que marcharse a su casa y renuncie a recoger su acta de diputado. En cualquier caso, el gran triunfador del 10-N es Vox que pasa de 24 a 52 escaños y se convierte en la tercera fuerza del Parlamento.

Con los resultados a la vista es evidente que convocar unas elecciones poco más de seis meses después de las últimas ha sido un error. En estas circunstancias, se impone que Pedro Sánchez haga una criba en el grupo de asesores y gurús de su entorno más inmediato.

El electorado, una vez más, ha cumplido con su obligación con una participación que ronda el 70%. En concreto, un 69,8% en el conjunto de España y un 72,3% en Cataluña. Estas cifras nos pueden dar una idea de la importancia que le ha dado la ciudadanía a estos comicios. Ahora corresponde a los políticos llevar adelante su cometido, que para eso han sido elegidos: gobernar y sacarnos del atolladero en el que ellos nos metieron.

De todos modos, no será fácil, la situación política está más bloqueada que la semana anterior o hace un mes, y el país divido en dos mitades. Ante esta situación ya nos podemos olvidar de las reformas estructurales, aquellas que requieren de grandes consensos para llevarlas adelantes. Así, por ejemplo, no será posible ni modificar el sistema electoral ni la Constitución. Por lo tanto, ya nos podemos despedir por mucho tiempo de unas hipotéticas listas abiertas, circunscripciones electorales más proporcionales, etcétera. Tampoco hace falta pensar en qué forma se puede modificar la Constitución para dar respuesta al conflicto territorial. Ante esta situación de bloqueo el problema de Cataluña se va a enquistar y eso puede ser muy peligroso.

En este contexto, da que pensar que los partidos que se consideran más constitucionalistas que nadie, (PP, Ciudadanos y Vox) sean irrelevantes en las nacionalidades históricas (expresión recogida en nuestro texto constitucional), es decir, País Vasco Cataluña y Galicia. Sin duda algo falla en sus planteamientos a la hora de presentarse en esas autonomías. A mi modo de ver, harían bien en revisar sus postulados.

Por otra parte, aunque desde las izquierdas se intente hacer un cordón sanitario en torno a Vox, no hay que hacerse demasiadas ilusiones al respecto, porque el PP se verá obligado, por un lado, a escorarse más a la derecha para no perder más votantes por ese flanco y, por otro, a contemporizar con los extremistas a cambio de mantener sus acuerdos en lugares como Andalucía o Madrid entre otros. Asimismo, los de Abascal, ya han anunciado que la tarea a la que pondrán más empeño será en dar al Tribunal Constitucional cuanto más trabajo mejor. Lo que nos anuncia otor tipo de bloqueo.

En Cataluña, las cosas están igual de complicadas que en el resto del país. ERC ha ganado las elecciones, pero la suma de todos los independentistas no llega ni al 50% ni en votos ni en escaños obtenidos y eso hace pensar que aquí estamos en una situación enquistada que elección tras elección apenas se mueve. Además, la formación de JxCat, aunque ha ganado un diputado seguirá sin poder formar grupo parlamentario propio, porque no ha logrado el 15% necesario en las circunscripciones de Barcelona y Tarragona, con lo cual será siendo una formación irrelevante en el Congreso de los diputados.

Estamos ante una situación política muy delicada y compleja, como los políticos surgidos ayer de las urnas no le pongan muchas ganas de hacer bien las cosas, sentido común y voluntad, el carro se les puede ir por el pedregal. El problema es que e ese carro vamos todos.

 

Bernardo Fernández

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3 Comentarios

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#2 Juan , Barna, 19/11/2019 - 18:51

Como se decía en mi época, no hay nada más tonto que un obrero de derechas.

#1 Carles, Sabadell, 12/11/2019 - 20:23

Esto se va aponer feo con la derecha extrema crecida, los indepes eufóricos y movilzados, vienen tiempos difíciles, pero hay que aguantar, no hay más.

#1.1 pepe, andorra, 19/11/2019 - 12:10

decir q la derecha patriotica es extrema y no decir lo mismo de los comunistas bolivarianos, de los separatas, euforicos y movilizados, tocate las narices, o de los progres del psoe, q no han visto un obrero en su vida, pero q de demagogia y propaganda saben un rato, es ser muy parcial, muy trolete o pensar q todos somos idiotas.