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La Puntita · 19 de Octubre de 2020. 17:15h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

Hijos de papa

 

Yo de mayor quiero ser de la CUP

Sale indemne de todos los marrones judiciales.

La última es la exdiputada Mireya Boya.

El TSJC la ha exculpado porque no fue advertida “nominalmente” por el Tribunal Constitucional y porque no formaba parte de la Mesa del Parlament.

A los otros cuatro (Lluís Corominas, Anna Simó, Ramona Barrufet y Lluís Guinó) los ha condenado a 20 meses de inhabilitación y a 30.000 euros de multa cada uno.

El tribunal, en contra el criterio de TV3, recuerda que recibieron “múltiples advertencias” -incluso de los letrados de la cámara- y que su “deber" era cumplir las resoluciones judiciales.

La exparlamentaria se ha apresurado a decir en su twitter que “no puedo estar contenta con la sentencia” e incluso se queja de “la parcialidad de la justicia”. No están nunca contentos.

Aunque en caso de ser condenada tampoco habría pasado nada -excepto en lo económico- porque actualmente no tienen ningún cargo público. De hecho salió rebotada de la CUP tras haber denunciado "agresiones sexistas".

Es lo de siempre: la CUP grita mucho pero no se moja.

Creo que el último ejemplo de desobediencia lo protagonizó el diputado de la Carles Riera el 12 de febrero del 2019.

Junto a algunos CDR -que es la sociedad civil de la CUP- intentaron ocupar la sede de la fiscalía del TSJC.

Al no conseguirlo se sentaron en medio de la calle y esperaron a su desalojo por la técnica policial conocida como arrancar la cebolla. 1418-screensnapz020.jpg

 

Fueron muy comentadas en las redes su resistencia y forcejeo con las fuerzas del orden.

Debió gustarle porque antes había repetido una experiencia similar ante el TSJC.

Este mismo sábado hacía también unas declaraciones ante las cámaras de TV3 en las que apelaba a “desobedecer la ley” tras las próximas elecciones.

Lo dicho: Es muy fácil hacer llamamientos cuando no tienes a nadie en la cárcel.

Anna Gabriel se largó cuando la acusaban sólo de un delito de desobediencia -como los de la Mesa del Parlament- que no implica penas de cárcel, sólo de inhabilitación.

Y lo primero que hizo tras aterrizar en Suiza -como se sabe meca mundial del capitalismo financiero- fue cambiar de imagen. Hasta parecía una pija.

Todavía recuerdo sus camisetas en el Parlament con el lema “Sense por” (“Sin miedo”) y los puños alzados desde el mismo atril. 81947-gabriel0.jpg

 

Mientras que la alcaldesa de Berga, Montse Venturós, mucho vociferar pero también se amilanó.

Anunció en su día "hostias que parirán terror" y pidió que "que la gente se prepare".

Cuando fue detenida al tercer intento respondió a las preguntas tanto del juez como del fiscal del pérfido estado opresor. El juez, por cierto, era catalán.

Y, por supuesto, luego acató la sentencia.

Ya lo dijo Artur Mas en una entrevista en TV3 el 9 de noviembre de 2018: "Si por desobediencia entendemos lo que ha hecho la alcaldesa de Berga de la CUP, es una desobediencia de cartón-piedra, una desobediencia por parecer que quedas bien. Porque al final resulta que el alcalde de Berga es otro y quien está firmando los papeles es otro. ¿Esto es desobedecer?”.

Por una vez estoy de acuerdo con el expresidente.

Sin olvidar tampoco al concejal en Vic Joan Coma.

La costa también prometía pero cuando finalmente resultó detenido y conducido hasta la Audiencia Nacional -acabó exculpado- no tuvo reparos en contestar en castellano tanto al juez como al ministerio público.

Ya lo dijo Sisa durante una entrevista en un lejano 2016 cuando auguró que nadie iba a desobedecer.

“Los revolucionarios de la CUP -afirmó- son como pastorets, no tienen ni la decisión de salir a la calle a hacer un acto de fuerza, cosa que los anarquistas de los años 30 sí hicieron”.

“Bueno, alguno sí lo hará, y cuando le caiga la primera ostia, todo el mundo a comer a casa y a la cama pronto que mañana abrimos la botiga”, añadió.

Yo me acabé de convencerde  que los de la CUP eran unos hijos de papa -no he visto nunca un obrero del metal entre sus diputados al Parlament- el día que la formación consiguió la segunda posición en Sant Cugat del Vallès durante las elecciones municipales del 2015.

Sant Cugat es el tercer municipio en renta per cápita de Catalunya con más de 52.000 euros de media por habitante.

Así cualquiera hace la revolución.

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7 Comentarios

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#7 Sergi Sergio, Barcelona, 21/10/2020 - 17:13

Estos son uno de los canceres principales del pais.

#5 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 19/10/2020 - 23:44

Biografía del Psicópata. No tiene desperdicio: https://www.youtube.com/watch?v=Fpd_Gr-a2o4

#4 recordad 6 y 7 septiembre, Barcelona is not Catalonia, 19/10/2020 - 22:17

Dueños de hoteles colindantes con campos de golf, de cadenas de pisos turísticos, herederos de empresas,...

¿Antiqué?

#4.1 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 19/10/2020 - 23:45

Antidemocracia.

#3 Pepe, Alacant, 19/10/2020 - 22:09

Los diputados/as de la CUP, son licenciados que no han trabajado nunca en el sector privado, y lo mismo se podría decir de la inmensa mayoría de políticos en toda España. Son la misma clase social, disputándose el poder con distintas herramientas ideológicas, sin embargo, cuanto más torpes, más radicales, será para compensar.

#2 pepe, andorra, 19/10/2020 - 20:12

y a quien le importa lo q hagan los hijos de papa del separatismo? en algun lugar habia q enchufarles para q no dieran la chapa en casa, solo hay q verles uno por uno y despiezar sus biografias para demostrar lo q estoy diciendo. Son todos unos pijos y unos niños de papa. Si Durruti levantara la cabeza, los corria a gorrazos, son una verguenza.