La Puntita · 21 de Mayo de 2022. 22:51h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

Imán Basté

 

El miércoles fui a la presentación del libro de Ramón de España ("Barcelona fantasma") en la Casa del Libro de Rambla Catalunya.

Yo, cada vez que hay una presentación de Ramón o de Albert Soler, no me la pierdo.

Así me río un rato. Falta que hace.

Por este procedimiento tengo el récord guinness de presentaciones de Albert Soler.

Cinco entre Girona, Barcelona, Tarragona, Banyoles y Cornellà. En Cornellà hasta hice de telonero.

Fue una presentación de lujo.

Con dos copresentadores de excepción como Xavier Sardà y Jordi Basté.

Todo muy correcto: un prosocialista (Sardà), un constitucionalista (Ramón de España) y un proindepe (Jordi Basté)

Nos reímos un montón, claro.

Xavier Sardà nos explicó su mili en Valencia a las órdenes de Milans del Bosch pocos meses antes de se sublevará durante el 23-F.

Ramón tampoco es que hiciera, en Mallorca, una brillante carrera militar para desesperación supongo de su padre y de un brigada, que no quería dejarlo marchar.

Parecía que no había pasado nada. Que ya éramos todos amigos otra vez. Que ni siquiera había existido el proceso si no fuera porque el propio autor lanzó alguna alusión al final del acto.

Volvía el oasis catalán.

Aunque antes de empezar estuve a punto de decirle a Basté: “Jordi, te n’adones que si estem com estem també és gràcies a tu”.

Pero me contuve porque él estaba de invitado y yo era simplemente un asistente.

No era el caso de amargarle la fiesta a Ramón.

Pero es evidente que Jordi Basté -junto a Mònica Terribas- ha sido uno de los puntales radiofónicos del proceso.

Supongo que ya sabe que, fuera de antena, le llaman imán Basté.

Que conste que tengo con él una buena relación personal -y espero seguir teniendola- lo que no impide que pueda expresar mi opinión libremente. Alguna ventaja tiene no ser tertuliano de ningún lado.

Siempre he valorado su profesionalidad. Basté ha dignificado el periodismo deportivo y ha demostrado que se puede ser líder de audiencia -con un programa infomativo- viniendo de deportes.

Pero su responsabilidad con el proceso ha sido fundamental. Un día, un directivo del propio Grupo Godó me dijo medio en broma quea los que tenían que haber metido en la cárcel por el asedio del Departamento de Economía aquel 20 de septiembre no era a los Jordis sino Terribas y Basté.

Que fueron ellos quienes calentaron al personal.

De hecho, la propia Terribas -que ha acabado de vicepresidenta de Òmnium, lo que muestra su neutralidad informativa- quería chivarse de los coches de la Guardia Civil con alerta 4 de terrorismo. Lo deben llamar, en Catalunya Ràdio, periodismo de servicios.

Por eso, tras el acto me vino a la cabeza aquella frase de Xavier Sardà: “Si los periodistas hubiéramos hecho nuestro trabajo, quizá no hubiéramos llegado hasta aquí”. (1)

Aquí, más de uno no lo hizo.

Incluso las grandes estrellas de la radio no lo hicieron: Basté y Terribas se apuntaron al proceso. Bassas se ha convertido en un portavoz oficioso lo peor que le puede pasar a un periodista. E incluso Cuní miró hacia otro lado.

En fin, yo creo que Jordi Basté fue el miércoles para reequilibrar.

Lo que tendría que hacer es meter almenos a Ramon de España en las tertulias.

No le iría mal, a la emisora del Grupo Godó, un baño de realidad.

 

 

(1) El Periódico: “Coronavirus y mentiras", 19 de julio del 2020.

Publicidad
Publicidad

2 Comentarios

Publicidad
#2 Arnat, Barcelona, 23/05/2022 - 08:51

Quan hom surt del que es la seva especilitat i vol introduir-se en àmbits que sobrepasen els seus coneixements s'esdevé un fracàs. El tal Basté amb l'afany de protagonisme, deleris de grandesa i ambició de retribucions de princep, de va ser un dels grans piromans al servei de la banda de farsants que tenen segrestades les institucions.

#1 Marcial Heredia, en tierra de cuñaos, 22/05/2022 - 09:40

Decía Upton Sinclair de que “resulta difícil conseguir que un hombre entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda”. Eso, sin duda, se debe dar en la tropa de periodistas y académicos cobijados en el pesebre nacionalista. Ahora entiendo a estos cabr.ones.