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La Puntita · 15 de Octubre de 2020. 09:32h.

LUIS BOSCH CANALS

Inflación, impuestos y otros pecados

A todo el mundo le suena la palabra inflación. Sin embargo, no todo el mundo sabe cómo impacta en su día a día y qué de importante es para nuestra vida. La inflación es el resultado de que nuestra cesta de la compra cueste cada año un poco más que el anterior. Históricamente, los bancos centrales habían luchado por controlarla en momento de bonanzas con los tipos de interés, sin embargo, esto ahora ha cambiado.

Hace unas pocas semanas el presidente de la Reserva Federal comunicó informaba que no tenía intención de subir los tipos de interés durante un largo tiempo. ¿En que se resume eso? En que la fiesta continúa y el dinero regalado sigue fluyendo.

La situación es tan frágil que no pueden dejar inundar con billetes la economía para mantenerla. De este modo, el sistema se mantiene a costa de que empresas zombies poco rentables y sobre endeudadas puedan seguir operando.

El siguiente paso, es encontrar sistemas para que el coste financiero de la deuda no acabe ahogando a los estados y empresas. En España, los intereses de la deuda supusieron en 2019 un 8,5% de los presupuestos, es decir más de 30.000 millones de euros. En Japón, ¡el coste de los intereses es del 23% de los presupuestos del 2020! Algo insostenible. Además, ahí llevan con tipos casi del 0% desde hace más de 25 años.

Ante esta nueva realidad, hace poco, la Reserva Federal comunicó que podrían dejar subir la inflación por encima del 2,5% durante algunos momentos. Es decir, el objetivo de los bancos centrales ha cambiado. Si ante intentaban controlar la inflación para fomentar el crecimiento ahora son creadores de inflación.

Pero ¿qué implicaciones tiene esto de cara a “la gent normal” como diría el grupo Manel? Pues, en palabras del premio Nobel de Economía, Milton Friedman: “La inflación es un impuesto sin legislación”. Es el peor enemigo del ahorrador, ya que poco a poco va erosionando su patrimonio y el mejor aliado del endeudado.

Es decir, el ahorrador va a ver como su patrimonio va perdiendo poder adquisitivo poco a poco. Además, los bajos tipos de interés elimina oportunidades de inversión que permitan mantener su patrimonio y obliga a buscar alternativas más arriesgadas. Por eso, mientras los bonos a largo plazo de las grandes economías del mundo estén cercanos al 0% de rendimiento o en negativo, la renta variable se erige como alternativa de cara a buscar un rendimiento a largo plazo.

Esto ha provocado un boom en las bolsas y unas valoraciones difícilmente justificables a precios actuales. Sobre todo, en Estados Unidos. En Europa, por otro lado, camina a otro ritmo. La cantidad de empresas de la antigua economía y la “poca” presencia, 15%, del sector tecnológico lastra el auge de los índices europeos.

Pero ¿qué hacer ante este panorama tan desolador? Déjame primero decirte que como inversor local estás de mala suerte. Puesto que las necesidades recaudatorias del estado han hecho poner el foco en la eliminación de los beneficios fiscales de los planes de pensiones. Lo único que hace atractivos a esos productos. Además, bloqueaban una parte de tus ahorros para tu futura jubilación, que será obligatoria complementar con el sistema actual de pensiones.

Así pues, toca planificar. Ver lo que ingresas y lo que gastas. Intentar ahorrar cada euro y empezar a invertir a largo plazo intentando maximizar tus rendimientos reduciendo el impacto fiscal y de comisiones de tus inversiones. Por que nos espera un futuro de inflación, impuestos y otros pecados.

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3 Comentarios

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#3 Javi, Madrid, 17/10/2020 - 10:14

Muy acertado artículo. Es como cuando quedas a cenar con amigos a celebrar algo y empieza a pedir y pedir sin calcular a cuanto subirá la cuenta. El problema es que la cuenta siempre llega y siempre hay alguno que no lleva tarjeta, uf lo tengo todo en B en casa, te lo daré... y paga el previsor que ha sacado efectivo antes o se le supone capaz.

#2 pepe, andorra, 17/10/2020 - 00:55

vamos, q al final lo de siempre, el q tenga tierras y pueda comer, sobrevivirá, el q solo tenga dinero, se lo tendrá q comer, pq el dinero no sirve de nada si no hay nada q comprar, como en los supermercados soviéticos de la época.

#1 Pepe, Alacant, 15/10/2020 - 13:07

En la economía antigua, ingresabas y gastabas, y lo que quedaba en el cajón, era lo que tenías, en la moderna, no se ingresas dinero real, sino promesas de pago a cuenta de generaciones futuras, eso es una ilusión contable muy gratificante, pero tarde o temprano revienta.