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La Puntita · 11 de Abril de 2019. 11:54h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

La Catalunya desaparecida

Ayer casi me emocioné.

Tras la agria sesión de control del Parlament -habitual durante los últimos meses- hubo un homenaje en memoria del exdirigente del PSC Eduardo Martín Toval, que fue diputado entre 1980 y 1982.

El presidente de la cámara, Roger Torrent, trasladó un “saludo afectuoso a familiares y amigos” en nombre de la institución y expresó “nuestro más sincero sentimiento de amistad y de duelo”.

Miquel Iceta glosó a continuación su trayectoria.

Eduardo Martín Toval nació en Málaga el 5 de marzo de 1942 y murió de un ataque al corazón el pasado 15 de enero, a los 76 años de edad, en la localidad de Rincón de la Victoria (Málaga). Cuando volvía de una de las manifestaciones feministas convcocadas aquella jornada. “Fue un militante comprometido hasta el último instante”, subrayó Iceta.

Recordó también su papel en la Constitución del 78 y en el Estatut del 79, paradójicamente ahora tan denostados. Aportó también algunos detalles personales: de una famlia de Málaga venida a menos, “nadie le regaló nada”. Licenciado en Derecho, se costeó los estudios trabajando en la Coca-Cola.

Llegó a Barcelona en 1967 y se hizo inspector de trabajo tras ganar las oposiciones. Debió ser el inspector de trabajo más bueno de la época porque, en pleno franquismo, asesoraba también a los trabajadores.

En 1975 fue sancionado por negarse a dar el visto bueno a unos cierres patronales duranta la ola de  huelgas en el Baix Llobegat. Otro veterano, éste comunista, me contó en una ocasión que el colega Manuel Campo Vidal formaba parte de una célula en esta comarca de Barceona.

En fin, Martín Toval pasó después por la maoísta Organización Revolucionaria de los Trabajadores (ORT). De ahí a la Convergencia Socialista de Catalunya y finalmente al PSC en 1976. La federación catalana del PSOE y el PSC-Congrés -el otro era el PSC-Reagrupament de Pallach y Verde Aldea- todavía no se habían fusionado.

Ayer me contaba un histórico dirigente socialista que Jordi Pujol, Joan Reventós, Heribert Barrera, Macià Alvedra y Martín Toval -yo añadiría que él mismo pero no diré el nombre para no desvelar la fuente- fueron las cinco primeras espadas de aquella legislatura (1980-1984).

De hecho, los que pusieron en marcha el Parlament tras más de 40 años de cierre y los que diseñaron la arquitectura institucional que ahora algunos se quieren cargar.

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Por eso, cuando tras las palabras de Miquel Iceta, hubo un largo aplauso con todos los diputados en pie mirando a la tribuna de invitados donde estaba la familia casi me emocioné como decía.

Por unos momentos parecía que Catalunya volvía a ser un solo pueblo. No me refiero al lema indepe de un sol poble sino que parecía haberse esfumado la fractura social y la tensión de los últimos meses, quizá años.

Porque Martín Toval ejemplificaba como nadie no sólo las dos almas del PSC sino de Catalunya entera. En realidad, fue un hombre que al final hizo más carrera en el PSOE que en el propio PSC.

Iceta, en efecto, recordó que tras ser elegido diputado en el Congreso pasó por la comisión ejecutiva federal del PSOE donde “estrechó amistad y colaboración política con Alfonso Guerra”.

En 1995 renunció al escaño y se presentó como candidato a la alcaldía de Málaga pero fue derrotado por Celia Villalobos, del PP. Permaneció como portavoz del PSOE en la oposición hasta 1999.

Pero el líder del PSC obvió dos detalles en su glosa: primero que Eduardo Martín Toval, entonces portavoz parlamentario del PSOE, estuvo a favor de la supresión del grupo parlamentario del PSC en Madrid a raíz de una reforma del reglamento de la cámara.

Sospecho que ni siquiera lo hizo con mala fe sino porque, como hombre procedente de la izquierda, tenía el Estado en la cabeza. Y en aquellos tiempos también se consideraba que el PSOE tendría más fuerza con un sólo portavoz que con tres respartidos entre el propio PSOE, los socialistas catalanes y los bascos.

En egundo lugar, apoyó a Ernest Lluch cuando éste no presentó las enmiendas aprobadas por el PSC contra la LOAPA, la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico, que el TC acabó tumbando. La decisión provocó un conflicto interno y un tenso consejo nacional del partido en Figueres.

Por eso cuando veía a hiperventilados como Miquel Buch, Laura Borràs, Eduard Pujol, Marta Madrenas o el propio Quim Torra -aunque éste por edad debería saber quién es- aplaudiendo de pie a Martín Toval pensé: ¿qué aplauden?

Lo atribuí no sólo al respeto que se mecere el fallecido y su familia sino quizás incluso al desconocimiento de la historia o del personaje. Probablemente porque en los últimos años permaneció desconectado de Catalunya desde que, a mediados de los 90, trasladó su militancia al PSOE.

Pero durante aquellos primeros años de la Transición fue un hombre importante no sólo en el PSC sino en Catalunya. De hecho algunos lo consideraban una de las bestias negras de un pujolismo que, con los años, acabaría consolidándose. Celebro mucho que la Fundación Campalans ultime ahora la publicación de su biografía.

Iceta, en todo caso, aprovechó la ocasión para reivindicar la política más como consenso que como enfrentamiento. Utilizando la expresión del historiador Joan Esculies de “componedor” para referirse a aquellos que “no siempre se les ve pero que pactan, inspeccionan y allanan” el camino para el pacto. En otra época se les conocía como "fontaneros" pero el término acabó cogiendo mala fama.

"Si queremos política necesitamos reencontrar componedores y resucitar los viejos espíritus unitarios que hoy parecen permanecer en el olvido”, destacó el dirigente socialista. Se entendió todo pero algunos me temo que insisten en no escuchar.

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5 Comentarios

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#7 lepero, Barcelona/Tabarnia, 14/04/2019 - 13:15

Suele pasar que algunos tengan que morir para que les aplaudan.

#6 cruella de vil, bcn, 12/04/2019 - 17:51

Es bueno que nos recuerde que Eduardo Martin Toval siempre fue un gran defensor de las libertades de Cataluña, que gracias a él disfrutamos de esta amplia y maravillosa autonomía, impensable para los franquistas de "izquierdas" o de derechas. Gracias.

#5 Juan, Sabadell, 12/04/2019 - 10:20

Hay un error en el artículo cuando dice" Llegó a Barcelona en 1967 y se hizo inspector de trabajo tras ganar las oposiciones". Fue al contrario, llegó a Barcelona porque lo destinaron allí al ganar las oposiciones de Inspector de Trabajo.

#3 Onofre de Dip, Barcelona, 11/04/2019 - 19:20

La Catalunya d’en Martín Toval encara viu. Roman, sana i estalvia, en el cor de molts ciutadans que no accepten l’actual estat de coses. Tan sols cal que algú amb prou gallardia i intel·ligència política vulgui fer seva aquesta causa i perseveri en la seva defensa en els anys a venir.

#1 pepe, andorra, 11/04/2019 - 14:23

opino todo lo contrario del sr. Martin Toval, nunca debió bajarse los pantalones cuando Felipe no quiso juzgar a Pujol. Pero en politica es lo q hay, el jefe manda y mas si decide sobre tu nomina. Y en eso del consenso, pues hasta la fecha a mi no me ha ido muy bien, pago mas impuestos y tengo muchisimos menos derechos gracias al consenso ese.