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La Puntita · 25 de Septiembre de 2020. 13:25h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

La lenta agonía del PEDECAT

 

Vayan a por palomitas para ver el espectáculo.

La antigua Convergencia gobernaba toda Catalunya hace menos de diez años.

Artur Mas ganó las elecciones del 2010 con 62 diputados. No era mayoría absoluta (68) pero casi.

Xavier Trias había alcanzado la alcaldía de Barcelona el 2011 tras dos mandatos en la oposición y más de treinta años de espera.

Por si fuera poco Duran ganó las generales de noviembre con 16 escaños.

El mejor resultado alcanzado por CiU tras el récord de Miquel Roca en 1986: 17.

Aunque en este caso había truco porque fue con el Partido Reformista: no lo votaron en España pero arrasó en casa.

Los que critican ahora las banderas de Madrid (Rahola y compañía) olvidan que Mas y Duran lo celebraron, en la antigua sede de Unió, con una decena de senyeres a su espalda. Nos prometían "Una Catalunya millor".

Nunca antes un partido catalán había atesorado tanto poder.

Mandaban en la Generalitat, en el Ayuntamiento de Barcelona y en las cuatro Diptuaciones. Sólos o con Esquerra. Lo nunca visto.

Mas empezó a mandarlo todo al traste al convocar elecciones anticipadas en el 2012.

Cuando ya se había visto en otras convocatorias electorales del Viejo Continente que, en plena crisis, los votantes expresaban su cabreo con el voto de castigo a los partidos en el poder.

CiU ni siquiera aprendió de los errores de su archirrival: el PSC, que un lustro antes mandaba en la Generalitat (con ERC e ICV-EUIA), en el Ayuntamiento de Barcelona (aunque ya había empezado el declive) y en la todopoderosa Diputación de Barcelona.

En las elecciones de marzo del 2008 -con Zapatero de cabeza de lista en Madrid y la malograda Carme Chacón en Barcelona- había obtenido nada menos que 25 diputados en el Congreso. Todo un récord.

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Sólo tres meses después de la primera gran manifestación soberanista.

La organizada contra Renfe por la desaparecida Plataforma pel Dret a Decidir con el lema "Som una nació i diem prou! Tenim dret a decidir sobre les nostres infraestructures".

Fue toda una muestra de pluralidad e independencia de los partidos. Todavía recuerdo, aguantantdo la pancarta, a periodistas tan neutrales como Vicent Sanchis, Francesc-Marc Álvaro y Marçal Sintes.

En el recorrido proliferaron las pancartas y los lemas contra los socialistas, que no asistieron a la protesta.

Lo cual ya indica que una cosa es la calle y la otra las elecciones porque, como recordaba más arriba, obtuvieron 25 diptuados apenas tres meses depués.

Mas ni siquiera aprendió esto cuando convocó elecciones en el 2012 tras llenar la Plaza Sant Jaume después de un viaje relámpago a Madrid.

Por eso, vayan a por palomitas por si acaso.

De momento el propio Artur Mas -con él empezó todo- ya ha anunciado que se queda pero que ejercerá un “perfil institucional”.

Y no sólo eso sino que ha propuesto que dirigentes del PDECAT se integren en las listas de JxCat, que es una manera de tirar la toalla.

¡Dos partidos que este mismo viernes se ven en los juzgados por las siglas!

Es cierto que David Bonvehí tampoco es Jordi Pujol por mucho que uno sera el presidente del Pedcat y el otro fuera el de Convergencia

Pujol, con todos los presuntos casos de corrupción, le da mil vueltas.

La dirección de ahora tampoco es la de los años 80 con Roca, Trias Fargas, Alavedra y Cullell. Por mucho que algunos también acabaran salpicados por casos de corrupción.

Al fin y al cabo Bonvehí llegó tras ser elegido alcalde de Fonollosa, un pueblo del Bages de apenas 1.400 habitantes.

Y en las siguienes elecciones -las del 2007- perdió la alcaldía. O sea que no hay para tanto.

Aún y así a este hombre lo han dejado sólo. No he oído ninguna voz a su favor.

Los alcaldes están deshojando la margarita de su reelección: si les conviene más pasarse a JxCat o permanecer en el PDECAT.

Yo, a estas alturas, no voy a llorar por ellos. No sólo porque tienen una responsabildiad enorme en el estado actual de cosas sino porque en su día llegaron a acaparar una decena de casos de corrupcion entre Palau, ITV, familia Pujol, 3%, Pretoria, ACM, Barcelona Regional, etc.

No lo den, en todo caso, todavía por muerto. Incluso a pesar de la falta de liderazgos claros.

Sin embargo no deja de ser curioso que el antiguo espacio político de CiU se haya fragmentado en una sopa de letras: el propio PDECAT, el PNC de Marta Pascal, Units (Ramon Espadaler), Lliures (Fernández Teixidó), Convergents (Germà Gordó).

El proceso fue una voladura descontrolada del propio mapa político. Y es una lástima porque los países, para avanzar, necesitan partidos sólidos y honestos a un lado y otro del espectro ideológico.

Pero ahora que apechuguen.

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3 Comentarios

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#2 Pepe, Alacant, 26/09/2020 - 17:27

El proceso ha sido la conclusión de un largo proyecto de ingeniería social, que intentaba, y lo ha logrado, el extrañamiento emocional de multitud de catalanes, hacia el Rey, el resto de España, y el orden constitucional. El problema es que una vez fracasada su absurda intentona golpista, no saben como manejar la situación.

#2.1 pepe, andorra, 26/09/2020 - 19:01

están pendientes de nuevas ordenes, pero el objetivo desde hace décadas es desguazar España en su totalidad y de paso, llevarse el máximo de dinero posible a traves de los presupuestos. Aunque lo q les esta permitiendo esto q hacen, tambien es lo q evita q vayamos a mayores, guerra y violencia. Nuestro pasotismo no lo entienden los foraneos.

#1 Lobisome, BCN, 25/09/2020 - 14:18

La decadencia de Cataluña, cada vez más evidente e innegable, es fruto de la conjunción de tres elementos: 1) la profunda ineptitup de los líderes nacionalistas, 2) el cínico desprecio a la verdad y la voluntad de manipulacion política e ingeniería social de los medios de comunicación y 3) una población infectada con el virus del supremacismo.