La Puntita · 28 de Junio de 2022. 07:00h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

¿Los dejamos entrar?

 

Que conste que lo de Melilla es una tragedia.

Y que la inmigración es un drama.

Nadie quiere dejar su tierra para poder comer.

¿Pero qué hacemos?

¿Los dejamos entrar o no los dejamos entrar?

¿Y si los dejamos entrar? ¿Los dejamos entrar a todos?

¿Y si no los dejamos entrar, cómo no los dejamos entrar?

Al menos esta vez ha pasado en suelo marroquí.

No quiero ni pensar qué hubiera pasado si hubieran ocurrido los trágicos sucesos en suelo español.

Acuérdense, por ejemplo de la tragedia del Tarajal -ésta con quince muertes- en la que los agentes de la Guardia Civil fueron cuestionados por los medios de comunicación, las ONGs e incluso la justicia. Al final el caso fue archivado.

También es verdad que la reacción de Pedro Sánchez es de alguien asido al poder y que pasa por problemas internos y externos.

En su primera declaración pública, el pasado sábado, se limitó a felicitar a la Gendarmería marroquí -y a la Guardia Civil, mira por donde-.

Ninguna palabra para las víctimas mortales. Echarle toda la culpa a las “mafias internacionales”.

En dos años ha pasado de recibir con las puertas abiertas al Aquarius -aquel buque que recogía inmigrantes por el Mediterráneo- a felicitar la Gendarmería marroquí.

Las ministras de Podemos tampoco es que reaccionaran con contundencia. No fueran a poner en duda la estabilidad del Gobierno. Suficientemente tocada ya.

Ayer endurecieron su postura pero los primeros tuits se limitaban a confesar su impacto y a pedir una investigación "independiente".

El propio Sánchez ha acabado aceptando la soberanía marroquí sobre el Sáhara -rompiendo así 40 años de consenso en política exterior- a cambio de lo que ha hecho Marruecos: contener la presión migratoria sobre Ceuta y Melilla.

¡Menudo cambio!

La inmigración será, en efecto, uno de los problemas claves del siglo XXI.

Véanse si no, además del tema que nos ocupa, el hecho de que en Inglaterra envían los sin papeles … ¡a Ruanda!

Aquí, los del proceso, hasta hace poco todavía ponían a Inglaterra como modelo de democracia.

Cosa, además, que también quiere hacer Dinamarca. Otrora ejemplo de sociedad del bienestar.

Mientras que en Suecia nada menos que la primera ministra ha admitido el fracaso de sus políticas de integración. Hay barrios paralelos. Zonas no-go.

Y en Francia tienen un problema con las banlieues. Basta ver lo que pasó en la final de la Champions.

Un conocido empresario argentino, antaño partidario de la inmigración, culpó en twitter a los “parisinos africanos”.

Sin olvidarnos del papel de los medios de comunicación.

Se han apresurado a enviar a Melilla a sus primeros espadas.

Y, desde luego, realzan la gravedad de los hechos o entrevistan testimonios para denunciar la brutalidad policial. Por supuesto, es un tema de interés humano.

Pero estos mismos medios de comunicación son luego incapaces de desplazarse treinta minutos a barrios o localidades como ca n’Anglada, Rocafonda, Llefià, Sant Roc o Salt para explicar cómo se vive en estos barrios con tanta inmigración.

Yo se lo dije un día a Ricard Ustrell y me dijo literalmente que era “mala persona”. Sigue instalado en la jaula de cristal de TV3. Además encadena programa tras programa.

Seguramente en el tema de inmigración es donde más se produce el divorcio entre la clase dirigente y las medios de comunicación por una parte y los electores por otra.

El otro día hice un post en mi facebook a favor de las devoluciones en caliente -si no ya no se puede devolver a nadie- y la inmensa mayoría me daba la razón.

Claro, es muy fácil hablar a favor del tema desde una redacción en la Diagonal, un despacho académico o viviendo en Sant Cugat pero vete a vivir luego a algunos de los barrios citados.

Por eso voy a repetir la pregunta: ¿los dejamos entrar o no los dejamos entrar? Y si no los dejamos entrar ¿cómo no los dejamos entrar?

Si los dejamos entrar sólo alimentará las opciones electorales más duras. Basta ver que en Francia Marien Le Pen llegó a segunda vuelta.

Es imposible que todos sus votantes sean fascistas, racistas, xenófobos o islamófobos. Al contrario, hay mucha clase media e incluso clases populares que viven en zonas con mucha inmigración y a la que los partidos tradicionales han dejado huérfanos.

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6 Comentarios

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#6 Ojotuerto, Calafell.TAB, 29/06/2022 - 15:44

Nadie habla de la pésima colonización y descolonización de África ( por parte de la Europa rica central y no Hispanohablante). Francia con su Francofoníe, 14 países con el Franco CFI , moneda colonialista. Deberíamos hacer un pasillo y que no paren hasta llegar a Paris y a Bélgica. De dónde sale el Uranio barato para la nuclear francesa??

#5 Decebut, bcn (tbn), 28/06/2022 - 19:20

La solución es la de la Inglaterra y la de Australia. Seguro que hay más de un país en África ecuatorial o en Centroamérica que estaría encantado de firmar algún convenio con el gobierno español.

#4 Julián, Badalona, 28/06/2022 - 11:32

Debemos mirar a largo plazo. Estos jóvenes son necesarios para que podamos seguir disfrutando de nuestras pensiones. Además, es positivo que aporten una nueva cultura y nuevos modos de entender la vida a una sociedad tan monótona como la catalana

#3 Marcial Heredia, en tierra de cuñaos, 28/06/2022 - 10:53

Toda civilización siempre acaba reemplazada por otra. Capas de nueva cultura se van sumando a la antigua, poco a poco por acumulación, en un trabajo de siglos, moldeando y transformando un grupo humano. Pero nunca una civilización hizo tantos esfuerzos y tuvo tantas ganas de quemar etapas como la nuestra. Van como locos, macho.

#2 FERRANOT, BARCELONA, 28/06/2022 - 10:49

No podemos. Si los dejamos entrar a todos esto será la hecatombe. Está claro que hay que controlar las fronteras y regular la inmigración de manera que solo accedan al país los necesarios para el sistema productivo. La izquierda no quiere reconocer su odio, y he aquí una de las razones por las que cada día tienen menos electores.