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La Puntita · 20 de Noviembre de 2020. 10:37h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

Los restos del naufragio

 

Es curioso como la prensa ha pasado página a la última crisis de Govern.

En La Vanguardia titulan: “acto de contricción”.

En El Periódico que JxCat y ERC han sellado una “paz frágil”.

En el Telenotíces mediodía del jueves hablaban de “escena de unidad".

Luego insistían en que habían encarrilado “la relación” y que habían hecho “autocrítica”.

Incluso una voz en off remarcaba la “imagen de unidad” tras la rueda de prensa de ayer.

A ver si lo entiendo.

ERC abandona primero el comité de crisis contra el covid.

No abandona un órgano cualquiera. No es un club de petanca ni la asociación de vecinos.

Es el órgano que coordina la lucha contra la pandemia.

Además, lo anuncia por sorpresa en un pleno del Parlament para darle más empaque.

Y con acusaciones de deslealtad a sus socios por haber filtrado a la prensa el plan de desescalada.

¿Qué confianza puede haber entre ellos?

En el citado órgano hay seis consejeros.

Tres por Esquerra: Aragonès (Vicepresidencia), Vergés (Salud) y Bargalló (Educación).

Otros tres por JxCat: Budó (Presidencia), Sàmper (Interior) y Damià Calvet (Territorio).

Es decir, la filtración salió de uno de llos. O de otro miembro del Govern con acceso al documento.

Pero la primera pregunta que me viene a la cabeza es: ¿Cómo puede ser que ERC se levante de la mesa de un comité tan importante?

¿Aragonès no es de facto el presidente de la Generalitat?

¡Pues que los cuadre!

¿Qué autoridad tiene si ni siquiera es capaz de imponerse en una reunión como ésta?

De hecho, Aragonès no tiene autoridad ni siquiera en ERC.

Porque el consejero El Homrani no puede ser cesado -por falta de presidente- pero al menos podría dimitir.

Ni eso. No ha dado ni siquiera explicaciones por los ceses en su departamento.

Todo gobierno, para gobernar, necesita unos requisitos imprescindibles:

- Liderazgo político
- Autoridad moral
- Capacidad de gestión
- Cohesión interna
- Y credibilidad

Me atrevería a añadir una política de comunicación coherente.

Las 65 veces pronunciadas por la consejera Budó de la expresión “estamos trabajando” en rueda de prensa invitan exactamente a pensar lo contrario.

Pero la comunicación es siempre un aspecto secundario de la actividad pública: si no hay obra de govern no hay comunicación que valga.

Y lo que queda del Govern no cumple ninguno de los requisitos citados.

Ya no iba sobrado de autoridad ni de credibilidad.

Los campeones de la desobediencia -con el último presidente condenado por eso- piden ahora precisamente que obedezcamos.

Ningún problema porque estamos en una emergencia sanitaria. Pero no han predicado con el ejemplo.

No sólo eso sino que iban hasta de echaos pa'lante.

La portavoz del Govern, Meritxell Budó, diciendo que no habría “tantos muertos” cuando estuvisen al mando.

El presidente de la Cambra, Joan Canadell, afirmando que España era “paro y muerte”.

No es del Govern pero al entonces presidente Torra debió gustarle la frase. Se apresuró a hacerse la foto con él a raíz de unas jornadas organizadas por la Cambra.

58866-cambra.jpg

 

Sospecho que la errática gestión de la pandemia tampoco ayuda a recuperar la confianza.

Basta hacer un repaso: el colapso de la web de los autónomos, que salgan una semana después sin una medida alternativa, los líos del consejero El Homrani con el teletrabajo, Tremosa yendo por libre.

No voy a cuestionar las decisiones del Govern en materia sanitaria. En una crisis como ésta hay que obedecer y punto.

Pero si voy a cuestionar la capacidad para transmitir un mensaje de confianza y de tranquilidad.

Éste es un gobierno que está en las últimas.

Da la idea de que no hay nadie al mando del timón.

A ello hay que añadir la sensación de fin de ciclo, casi de fin de régimen.

Este Govern aborda los últimos meses de legislatura en una fase agónica.

Sin liderazgo, sin iniciativa, sin autoridad.

Ya sé que es difícil en los tiempos que corren.

Pero la salud de los catalanes no se lo merece.

 

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12 Comentarios

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#9 Martín, B, 29/11/2020 - 17:07

Los restos de un viaje dirigido con poca democracia, pues el timón lo llevaban unas no salidas de las urnas. Con poca vista, pues no vieron las rocas. Con poca ética, pues el capitán no fue el último en abandonar.

#8 pepe, andorra, 24/11/2020 - 20:46

yo no se lo q necesita un gobierno, pero si se lo q veo en todos los gobiernos hoy en día, municipal, autonómico, nacional, europeo y la ONU es nepotismo, corrupción e incompetencia, ese acronimo, NIC, creo yo q es el q mejor define a un político en el mundo hoy en día.

#7 nuria, bcn, 24/11/2020 - 10:54

Però hi ha alternativa?

#6 Charly, Barcelona, 21/11/2020 - 20:49

Todas estas cosas no pasarían si nos hubieran dejado ser la república del puchi. Igual que nos habríamos ahorrado las 7500 muertes del covid.

#5 Lobisome, BCN, 21/11/2020 - 13:13

Hay un tipo de irresponsabilidad que resulta delictiva. Esta gente, como muchos de sus predecesores, ha ocasionado un daño dificilísmo de evaluar, pero en todo caso enorme, a la comunidad a la que, en teoría, decían servir. En mi opinión, se han comportado como delincuentes. En las sociedades avanzadas, existe un lugar para los delicuentes.