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La Puntita · 19 de Mayo de 2020. 08:22h.

LUIS CAMPO VIDAL

Escritor

Mi País Soñado. 2ª Entrega

LA SEGUNDA NOCHE DE MI SUEÑO

La noche del 22 de abril fui a dormir con esa tristeza y con la incertidumbre de desconocer si el virus iba a atacarme a mí, a mis seres queridos, a mis amistades o a mis conocidos. O a desconocidos que diariamente seguirían engrosando las estadísticas de fallecidos, contagiados, recuperados o recaídos. Se trataba de personas anónimas para mí, pero que representaban a seres humanos de la misma categoría que yo, que mis amistades, con similares sentimientos y vivencias, con las mismas redes de relaciones personales y familiares que nosotros tenemos. Y no por no conocerles personalmente dejaba de dolerme su sufrimiento.

Fue una noche toledana salpicada de pesadillas en las que me despertaba con frecuencia, me levantaba de la cama y caminaba hacia ninguna parte, no era posible abandonar la vivienda donde estaba confinado. Por fin caí rendido, el sueño y el cansancio ganaron a mi pena.

La mañana siguiente me desperté inesperadamente alegre y el motivo no era Sant Jordi, ni la Fiesta del libro. Mi subconsciente estresado había trabajado toda la noche y encontró la solución a aquella pesadilla que ya duraba semanas.

Una palabra rondaba por mi cabeza: evolución. Y es que el ser humano puede superar cualquier situación que se le plantee, por más dramática que sea. Nuestro problema es que vivimos en la rutina y no estamos acostumbrados a luchar contra situaciones imprevistas. Cuando se nos plantea un problema nuevo importante, nos sentimos débiles, impotentes y desgraciados. Hasta que inesperadamente surge la resiliencia, la capacidad que tenemos las personas para adaptarnos positivamente a las situaciones más adversas, entonces descubrimos que somos capaces de superar lo que antes nos parecía imposible, nos aturdía, y entonces la alegría vuelve a instalarse en nosotros.

Me costó encontrar la palabra, pero la encontré y era: evolución, esa simple palabra acabaría por devolverme la felicidad a mí, a los míos y a todo el país. Bienvenida querida evolución.

Por favor, léase exactamente esa palabra. No, no le falta una R. Aunque muchos habrían pensado que sí, especialmente los que querían aprovechar esta pandemia para cambiar el rumbo político del país y asaltar el poder, los que defendían que en una Cataluña independiente no habría habido muertos, o habían sido muchos menos y por tanto era ya el momento de apearse de España y emprender el nuevo camino para convertirse en la Dinamarca del Sur. Ellos lo habrían hecho mejor, por supuesto tenían la solución como también la tenía el “capitán a posteriori” de la serie de dibujos animados South Park. El Capitán A Posteriori era un reportero que se convertía en un superhéroe, lo único que hacía ante una situación de emergencia era reprochar, siempre a posteriori, todo lo que se había hecho mal, pero ya no era posible solucionarlo porque ya había pasado. En ese lote también podría incluirse la derecha más extrema del país, que no dejaron ni un momento de fabricar fake news en cualquier formato digital para generar confusión y desánimo entre los confinados más desesperados, dando a entender que con ellos en el Gobierno todo habría ido mucho mejor.

En el barrio de Salamanca de Madrid, uno de los de mayor renta per cápita del país, 61.562 euros, se produjeron manifestaciones contra la falta de libertad en el confinamiento. Chocaba ver a elegantes señoras golpeando las señales de tráfico con una cacerola vacía en una mano mientras un bolso de Louis Vuitton colgaba de la otra. Algunos manifestantes emulaban las protestas del “cojo Manteca” que a final de los años 80 fue grabado rompiendo letreros y relojes con sus muletas en el centro de la capital. Estos necesitados del barrio de Salamanca, a falta de muletas, golpeaban el mobiliario público con sus palos de golf.

Otros que esperaban beneficiarse de la dramática situación eran los especuladores, que buscaban salir favorecidos ante la grave crisis económica y de empleo que se anunciaba y que ya estaban sufriendo los trabajadores autónomos, los nuevos desempleados, los se habían quedado sin ingresos y ni siquiera tenían ahorros, o los empresarios que vivían al día dedicados a sectores castigados como el turismo, pequeños negocios, restaurantes, hoteles, viajes, etc… Se consideraba que, durante al menos un año, los ingresos del sector estaban perdidos y que muchos negocios se verían obligados a cerrar sus puertas.

EN MARCHA MOTORES

Tras darme una ducha y tomar un café con leche, además de una pastilla para controlar mi tensión arterial, me puse manos a la obra. ¿Qué hay en el mundo mejor que los amigos? Nada. Yo vivo gracias a ellos, ellos me animan, ellos me corrigen los sueños, ellos hacen posible que sea lo que soy, si es que soy algo. Ah, y también ellas.

Volviendo a lxs amigxs, tras tomar un café real pasé al telecafé que cada mañana tomaba con diferentes grupos de amigos a través de una plataforma de multi conferencia. Seleccioné a una serie de ellos, algunos de los cuales no se conocían entre sí, y les propuse la idea.

Era una idea sencilla y fácil de poner en marcha. No era invasiva con el sistema actual, no violaba la Constitución Española, ni las leyes, pero hacía polvo el sistema. No estaba proponiendo una REVOLUCIÓN. Tan solo una EVOLUCIÓN, pero rápida y necesaria. Incluso diría que imprescindible.

En resumidas cuentas, que la idea, contada en exactamente diez minutos recibió el aprobado de unos y fue acogida con entusiasmo por otros. Únicamente uno de ellos dijo que no le parecía interesante. Respetamos su opinión, y muy educadamente se despidió y dejó el grupo.

Ahora hacía falta desarrollarla y habríamos encontrado la solución a nuestros problemas. Y paso a hablar en plural porque la idea inicial que pensé en mi sueño, ya no me pertenecía, acababa de ser compartida con mis amigos y ya estaba siendo corregida y enriquecida por ellos. Se transformó en un proyecto colegiado.

Ese día pasamos de ser elementos pasivos que leíamos y comentábamos noticias y chistes a ser elementos activos que íbamos a cambiar nuestros destinos y los de la humanidad.
Pero antes de explicar la idea vayamos a la hemeroteca para recordar brevemente cuales fueron los orígenes y las circunstancias que nos forzaron a emprender esta aventura.

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2 Comentarios

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#2 M Pilar, Barcelona, 19/05/2020 - 16:27

Procuraré revisar la hemeroteca, pero espero con suma curiosidad cuál es el desarrollo de esa idea compartida entre amigos para incorporarla a nuestras vidas familiares, de amistad... si es el caso.

#1 CARMEN , binéfar (huesca), 19/05/2020 - 15:39

Estoy copiando las entregas para poder disfrutar leyéndolas todas juntas. La iniciativa de ofrecerlas online me parece ya una idea excelente, tenemos que exteriorizar la rabia, la impotencia, el dolor y el miedo que estamos sintiendo. Afortunados los que sabéis expresaros, nos ayudáis a entender , recordar y sobretodo a no olvidar. Un abrazo.