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La Puntita · 12 de Septiembre de 2019. 07:29h.

FERNANDO CARRERA

Analista político y consultor

No quisieron que fuese nuestra fiesta

Lejos de lo que se presume, los nacionalistas nunca quisieron que la Diada fuese la fiesta de todos los catalanes. Lo más probable es que su intención fuera la de dar otra vuelta de tuerca a la herramienta de ingeniería social en la que se estaba convirtiendo la Generalitat utilizando la festividad autonómica para hacer algo propio de los constructores de naciones de mediados del siglo XIX: evocar grandes gestas que no ocurrieron o que, si lo hicieron, lo hicieron en un sentido muy diferente al que se explica, para crear un sentimiento falso de pertinencia y orgullo patrio.

El velo que ocultaba esta clamorosa realidad cayó algunos años atrás cuando el Govern de la Generalitat, ya ofensivamente de parte, patrimonializó la Diada y nos privó a la mayoría de catalanes de celebrar nuestra fiesta en pacífica fraternidad. Desde entonces asistimos a una liturgia protoreligiosa insertada en la práctica nacionalista, en la que los fervorosos fieles de la nación imaginada enarbolan banderas, lanzan improperios contra España e insisten en desgajar a Cataluña del resto del Estado. Es la repetición inagotable de un deseo permanentemente insatisfecho porque ni tienen la mayoría real ni la tendrán, como prueba su derrota en las últimas municipales donde Barcelona permaneció leal a la Constitución gracias a la inestimable contribución de Manuel Valls.

La pregunta que nos hacemos muchos ciudadanos es cuándo acabará, y cómo, la odisea hacia ninguna parte en la que nos han embarcado los nacionalistas. No hay una única respuesta, pero sí sabemos que resulta indispensable construir un espacio político nítido, sin ambigüedades, que huya de la vieja política y reconstruya la forma democrática de entender la participación pública. No podemos dejar en manos de nacionalistas, demagogos o prófugos de la justicia la toma de decisiones pero, de la misma manera, tampoco debemos brindar entusiasmados ante el discurso fácil de quienes creen que añadiendo presión, tensando la cuerda y tirando con fuerza, van a resolver este conflicto.

Sin duda, y visto con perspectiva, el once de septiembre no era la fecha adecuada para celebrar ningún tipo de ensalzamiento autonómico porque invita al desconcierto significarse sobre una guerra de hace trescientos años que enfrentó a dos reyes por el poder en España y que muy poco tenía que ver con la realidad democrática actual. En aquel contexto histórico feudal hallaríamos escasas referencias éticas para desarrollar nuestra vida pública. En cualquier caso, ahora ya no importa. No quisieron que fuese nuestra fiesta, pero nosotros ya no queremos que nos inviten.

Fernando Carrera, analista político y consultor.

Daniel Elicegui, politólogo y consultor político.

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4 Comentarios

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#2 pepe, andorra, 18/09/2019 - 15:30

es q el once de septiembre no es la fiesta nacional de Cataluña, es la fiesta nacional de los separatas, para mi es el dia de san jorge, san jordi, patrón también de Aragon e Inglaterra. No soporto una día q es un engaño para todo aquel q se haya acercado a la historia de la guerra de sucesión con objetividad y sin sentimentalismo separata.

#1 Juanico, Bcn, 12/09/2019 - 08:43

Lo que también nos preguntamos muchos es qué ha hecho estado, porras y prisiones aparte.

Agravar una crisis que originó el mimo centralismo, "cepillando" un estatut aprobado en referéndum legal.

#1.1 Chris, Lleida, 13/09/2019 - 20:33

El estado ha utilizado las herramientas que tiene a mano, conseguidas democráticamente y por un consenso de la ciudadanía que hasta la fecha procede como parte de un estado de derecho descentralizado y manera de defender el interes de todos y cada uno de los españoles que no sean unos mojigatos como los diferentes conciudadanos nacionalistas

#1.2 pepe, andorra, 18/09/2019 - 15:26

anda juanico, no te inventes trolas, q a Mussolini por lo mismo lo enchironaron en la italia de los años 20. Es mas, en Alemania, el separatismo no se habría podido desarrollar. Y el centralismo, ojala hubiera centralismo en España, no cepillo nada, estimado ignorante, fue el TC, q en España, formalmente, hay division de poderes. ¿Sabes q es eso?