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La Puntita · 9 de Febrero de 2018. 09:50h.

RAFAEL ELÍAS

Objetivo Macron

En Fotografía, un objetivo macro es aquél que se utiliza para la captación de imágenes de sujetos cercanos, usualmente de tamaño reducido, casi insignificante. Cualquier elemento diminuto es válido, aunque a la práctica estas lentes se utilizan, sobre todo, para fotografiar insectos. Toda clase de bichos es válida, con o sin antenas: cucarachas, garrapatas, termitas, gorgojos, mantis religiosas, zigenas del monasterio y langostas belgas (éstas últimas en serio peligro de extinción por la severa acción depredadora de los saltapuigdemontes migratorios); todos ellos se muestran en alta resolución al ser captados por un buen cristal macro. Consejo profesional: durante la sesión fotográfica/entomológica, conviene ir vigilando que ningún zángano se cuele dentro de la cámara durante el cambio de objetivos.

En Política, un presidente Macron es aquél que se utiliza para marcar de cerca a los sujetos que se rebelan en territorios de tamaño reducido, con o sin antenas (de TV o radio). Al igual que un objetivo macro, un gobernante Macron es sumamente útil, ya que enfoca rápido y directo al chupóptero, con elevado grado de detalle y precisión, dejando al mismo bien retratado y con una (alta) resolución administrativa desestimatoria de sus pretensiones. Un presidente Macron no permite que ningún zángano se le cuele dentro de las cámaras (parlamentarias), haya o no cambio de objetivos (políticos).

Es un tipo de mandatario que nunca hubiese cometido el error de consentir una sola actuación violenta. Un Macron es pacífico, así que no se está de hostias: ataja con firmeza el tema desde el principio, planta el trípode sobre la mesa, cierra el diafragma y va dejando bien encuadrado y quieto a todo bicho amotinado.

Un dirigente Macron cree en la igualdad de todos los ciudadanos y no tolera que existan favoritismos laborales por motivos lingüístico-identitarios. Tampoco concede amnistías a los presos terroristas. Los asesinatos no pueden “justificarse, argumentarse, ni explicarse”. Nada que negociar, memoria histórica. Circulen, allez, allez !

Y si es preguntado por su portazo a los nacionalistas, contesta solemne que así es la vida, o sea, que C’est La Vie, cuyas siglas son CLV, o, lo que es lo mismo, 155 en numeración romana. Ante todo, un presidente Macron se expresa con estilo, esto que quede bien patente. De corso, quiero decir.

De corso legal –con permiso del gran Goscinny-.

"La República Francesa funciona de una manera simple, hay un pueblo y una soberanía". (Emmanuel Macron)

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1 Comentarios

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#1 Manuel Valls, Lleida, 12/02/2018 - 10:04

Liberté, égalité, fraternité. Allez Allez.