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La Puntita · 20 de Octubre de 2020. 11:33h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

Ojo con el Islam

Ramadán en Llefiá, un barrio de Badalona

Lo que ha pasado en Francia nos puede pasar aquí.

A veces me pregunto si el país vecino tiene arreglo o han pasado ya un punto de no retorno con la inmigración.

Con seis millones de musulmanes -nadie sabe exacamente cuántos hay porque no diferencian por raza o religión- solo que un 5% sean radicales salen 300.000.

¿Y si otros países europeos se encaminan hacia problemas similares? Me lo decía en una entrevista reciente el gran Juan Pedro Quiñonero, decano de los corresponsables españoles en París: lleva más de 40 años al pie del cañón (1).

“El multiculturalismo -decía- es un problema de fondo en el Reino Unido, en Berlín donde las minorías turcas tienen una gran importancia o en localidades de Catalunya como Ripoll”.

Yo siempre he creído que el multiculturalismo es un invento de la izquierda para no tener que hablar de inmigración.

Además -continuaba- ahora tiene el problema que los radicales no son los magrebíes sino los de antiguas repúblicas caucásicas de la URSS.

Están mucho más radicalizados. El autor de la muerte del profesor francés era un checheno.

La verdad es que los datos que van trascendiendo de la investigación policial ponen los pelos de punta: once detenidos -lo cual quiere decir que se chivaron alumnos-, acoso en las redes, un imán influyente detenido, disuelta una entidad conta la islamofobia.

Me temo que el problema es que una parte importante de los franceses musulmanes -si no casi todos- considera pecado mortal exhibir caricaturas de Mahoma en clase. Es el choque entre la Francia laica y la Francia musulmana.

Al fin y al cabo, todas las escuelas francesas tienen, a la entrada, inscritos los lemas de la República: Libertad, fraternidad e igualdad. Quizá deberían añadir también el de laicidad, que es de 1905.

Pero, de paso, se van desmontando las teorías sobre lobos solitarios. A cada sorpresa, el pensamiento occidental -incluso policial- inventa una nueva teoría para intentar dar alguna respuesta.

En este caso, no era un lobo solitario, tenía estatuto de refugiado. Capaz, con apenas 18 años, de hacer más de 80 kilómetros desde su domicilio para perpetrar el asesinato.

Otra paradoja. Los terroristas de París y de Bruselas incluso habían recibido ayudas sociales.

Bueno, no hay que ir tan lejos. El Ayuntamiento de Alcanar llegó a otorgar ayudas alimentarias a los terroristas de las Ramblas. ¡A unos okupas que habían ocupado ilegalmente un chalet!

La pregunta es pues: ¿Lo que ha pasado en Francia puede pasarnos aquí?

No en vano Catalunya es la comunidad autónoma con más musulmanes.

Unos 600.000, según los últimos datos. Lo mismo que antes, si solo el 5% es radical salen más de 30.000.

Tampoco nadie sabe a ciencia cierta cuántos hay porque los sin papeles no salen en las estadísticas y los nacionalizados -tras solo diez años de residencia legal- dejan de salir.

Recuerdo que, hace años, el consul de Marruecos ya dijo que “si dentro de 20 años hay tres millones de musulmanes catalanes” no pasaría nada y el Ramadán se viviría entonces “como un hecho normal”. Si fuera al revés no sé si pensaría lo mismo.

En el 2006, los papeles de Wikileaks ya advertían que Catalunya era una de las bases del terrorismo islamista.

Y, en el 2016, El País reveló que una de cada tres mezquitas era salafista.

El salafismo no es necesariamente gihadismo pero sí una visión radical del Islam que dificulta la integración aunque obviamente ellos no se consideran radicales sino buenos musulmanes.

Recuerdo que, tras la aparición de la noticia, pregunté a diferentes consejeros entonces (Homs, Muné, Jané) qué pensaban hacer. Todos escurrieron el bulto.

Quizá el más imaginativo fue Francesc Homs, entonces todopoderoso consejero de Presidencia, que incluso pidió “respeto” para el salafismo.

Aunque, la verdad, ahora es difícil hacer algo. Si cierras una mezquita seguro que sale en Al-Jazeera y entonces es peor el remedio que la enfermedad.

Las decisiones sobre inmigración habría que haberlas tomado entonces, no con diez años de retraso.

Recuerdo que cuando Artur Mas inauguró la megasede de Nous Catalans en Santa Coloma de Gramenet, la sectorial de inmigración de CDC, pidió “derechos pero también deberes”.

Nunca lo cumplió. Y era el presidente de la Generalitat. Hemos sido en esta materia terriblemente cándidos. Incluso irresponsables.

Catatalunya es el país del papeles para todos, el refugees welcome, el cerrar los CIEs, el no tenim por.

Por eso, antes preguntaba si lo que ha pasado en Francia nos puede pasar aquí.

Ya nos ha pasado: el atentado de las Ramblas.

Ni siquiera hemos aprendido nada.

No entro en los errores cometidos antes de la acción terrorista como confundir una explosión de material explosivo con una explosión de butano.

O no poner los bolardos en las Ramblas -esto era responsabilidad del Ayuntamiento de Barcelona- tras los atentados de Niza o Berlín.

¿Cómo iba a pasar aquí? Barcelona es una ciudad de acogida, multicultural, a favor de los refugiados.

Los excesos de confianza se pagan.

Recuerdo que cuando llegué a casa el día del atentado en TV3 tenían a una musulmana catalana en el plató, Míriam Hatibi.

Me alegré. Podía darnos una visión de los hechos fuera de la percepción occidental.

¡Pero la presentadora le preguntaba no sobre los terroristas sino sobre la islamofobia!

A esa hora el Estado Islámico ya había reivindicado el ataque y había 16 víctimas mortales confirmadas.

Al día siguiente, en la tertulia, tenían al dirigente histórico de ERC, David Minoves, culpando a la monarquía española por la venta de armas a ... ¡Arabia Saudí!

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Fue aquel dirigente que, el día de la manifestación por las víctimas, exhibió un cartel delante del Rey con la inscripción: “quien quiere la paz no trafica con armas”.

Como si los terroristas de Ripoll hubieran utilizado armas de fuego. Los del Bataclan sí que perpetaron la masacre con kalashnikov. Aunque, por cierto, no son de fabricación española.

¡Aquí ni eso! Eran jóvenes de Ripoll. La cuna de Catalunya: Guifré el Pilós y el Abad Oliva.

Nueve residían en Ripoll y uno en Ribes de Freser. Dos de ellos habían nacido aquí y el resto en Marruecos pero habían crecido entre nosotros (2).

Les habíamos dado, por supuesto, educación y sanidad gratis. Hasta quizás ayudas sociales a las familias. Hablaban un catalán perfecto. Eran terroristas nostrats.

Lo que no impidió que bajaran las Ramblas a toda velocidad en zig-zag para poder matar a cuanta más gente mejor.

De los hechos posteriores a la matanza me llamaron la atención varias cosas.

Una, el sentido de autosuficiencia de los Mossos en un tema como el del terrorismo.

Hasta el Parlament les dio la medalla de oro de la institución con, como decía, 16 muertos encima de la mesa.

Es curioso como el Parlament -por unamidad de toda la Mesa- otorgó el galardón no solo a los Mossos sino también a Protección Civil, el Sistema de Emergencias Médicas, el Centro de Urgencias de Barcelona, los forenses, los Bombers de la Generalitat y los de Barcelona y la Cruz Roja.

A la Policia y a la Guardia Civil, no. Que se jodan.

Entonces ya íbamos embalados con el proceso -faltaban sólo seis meses para el 1-0- y los Mossos eran una de las infraestructuras de estado fundamentales. Tenían que demostrar que se las bastaban para ejercer de policía de una futura República catalana.

Recuerdo que asistí al acto y de los cuatro parlamentos oficiales que hubo -Puigdemont, Forcadell, Trapero y una periodista del diario Ara- nadie hablo de “terrorismo islámico” o al menos “islamista”.

Si alguien hubiera aterrizado en ese momento de un vuelo transoceánico habría pensado que nos habían atacado desde Marte.

Luego el discurso de la la filósofa Marina Garcés -una de las intelectuales de referencia de los Comunes- en el pregón de la Mercè de aquel año.

Equiparó a las víctimas con los asesinos.

“Todos llevaremos en nosotros -dijo- una ausencia igualmente dolorosa: la de las personas que no volverán nunca más en Barcelona ni en sus fiestas, no porque no quieran, sino porque el 17 de agosto perdieron la vida en la Rambla, en la Diagonal y el paseo de Cambrils".

"Y junto con ellos -continuó- también la de unos jóvenes de Ripoll que tampoco serán y sobre los que siempre tendremos la duda de si realmente querían morir matando, como hicieron”.

Bueno, tampoco me extraña.

Un teniente de alcalde, ahora en el Congreso, comparó los bombardeos en Siria con “terrorismo aéreo”.

Y un abogado, ahora también en Madrid y con aspiraciones de ministro, culpó a los Mossos de la muerte de un mantero que tenía un auténtico almacén en su casa de productos falsificados.

En El Periódico les gustó muchó el pregón.

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Ya puestos yo tampoco me creo que la comunidad islámica de Ripoll -más de un 12%- no percibiera nada.

¿No se enteraron los familiares? ¿Ni los amigos?

¿El imán Abdelbaki Es Satty tampoco mostró ningún indicio? ¿Ni siquiera entre sus feligreses? Al fin y al cabo lo nombraron ellos.

Ya saben que, para ser imán, se escoge generalmente a la persona que más sabe del Corán. Incluso de memoria.

El imán se dedica, desde entonces, a impartir la oración cinco veces al día.

Tampoco desempeña otra actividad laboral porque vive de los donativos de la propia comuidad. Lo que, sin duda, tambén dificulta su integración. No tiene otros contactos -ni laborales ni sociales- más allá de los suyos. Además, es una autoridad no solo religiosa sino también social.

Quizá el caso más llamativo fue el de Hafida Oukabir, hermana de uno de los terroristas abatidos Moussa Oukabir.

En un acto celebrado en Ripoll el 26 de agosto de aquel año dijo que “hemos de trabajar todos y todas juntos para que no vuelva a psar nunca más”. “Para que nuestros jóvenes catalanes musulmanes no abracen ideologías perversas que no tienen justificación ni explicación y quer o tienen nada que ver con el Islam”.

Fue un acto muy emotivo. Hasta derramó unas lágrimas. Sus palabras fueron muy aplaudidas. Incluso por la prensa progre.

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La verdad es que el juez instructor de la Audiencia Nacional ya no se creyó sus palabras. Era "plenamente consciente" de la radicalización de su hermano, afirmó en el auto instructor.

Unos meses después, los Mossos -que le tenían pinchado el móvil- detectaron una conversación con su madre en la que la consolaba.

“Está en el paraíso”, le dijo. Como los que se inmolan. Lo que dijo en público no encajaba con lo que pensaba en privado.

Por cierto, ¿el Ayuntamiento ha hecho algo? ¿Y los que elogiaron al convivencia en Ripoll? Incluidos algunos medios de comunicación.

Ya que hablamos de medios me permitirán también que cuestione el papel de TV3, la televisión pública catalana, volcada en el proceso y siempre empeñada en blanquear los problemas más graves de Catalunya.

En febrero del 2019 para hablar de Ripoll se fueron … ¡a Toulouse! Nunca han enviado una cámar a pegutar a los vecinos de los barrios más conflictivos a ver qué piensan.

Finalmente una última reflexión a pesar de la extensión de este artículo.

Los que tienen una visión idílica de la inmigración generalmente no viven en barrios con mucha inmigración.

En plena polémica sobre los menas tirados por las comsiarías visité el twitter del diputado de ERC Ruben Wagensberg -uno de los defensores del refugees welcome- y no vi ninguna crítica a su propio partido. Eso sí, creo recordar que había un par de viajes al extranjero.

Y Puigdemont, cuando era presidente, no vivía en Salt, vivía en Sant Julià de Ramis al lado de un campo de golf. Nada que ver.

En realidad ha mantenido la costumbre: se ha ido a vivir a Waterloo, localidad alto standing en las afueras de Bruselas, y no a Molenbeek, el barrio musulmán de la capital belga.

Recuerdo, para terminar, una información publicada en La Vanguardia en el 2013.

Llegaba a la conclusión, a partir de un estudio universitario, de que “en Cataluña no hay guetos”.

“Son pocos los enclaves territoriales con mayoría de extranjeros”, afirmaba.

Claro, se exigía para entrar en semejante categoría ¡un 60% de población extranjera!

Pero vayan a algunos barrios o localidades de Catalunya -los profesores universitarios, como los periodistas- deberían hacer más calle y verán si hay guetos o no.

Yo lo he hecho. Los que tienen la inmensa paciencia de seguirme saben que he estado en ca n'Anglada, en Salt, en Rocafonda, en Llefià.

Sí, hay guetos. Zonas no-go donde hasta los Mossos tienen problemas para actuar.

Incluso en Dinamarca, otrora país de vikingos, admiten ahora la existencia de auténticos barrios islámicos.

Suele se preguntan porque suben los partidos populistas o identitarios en toda Europa.

Ya tardamos. Cuanto más tiempo pase peor.

 

(1) Prólogo de Jordi Amat en Juan Pedro Quiñonero: "De la inexistencia de España. ¿Quiénes son españoles". ED Libros.

(2) Santiago Tarín: "En el Tsunami catalán. Una biografía del proceso independentista". Galaxia Gutenberg. 

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46 Comentarios

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#29 Alberto, Terrassa, 01/11/2020 - 14:05

Se pregunta si el país vecino ya ha pasado el punto de no retorno con la inmigración, pero con las cifras que da usted mismo Catalunya está mas o menos en lo mismo... pero no hay problema; ya sabemos que aquí podemos vivir tranquilos por la estimable razón de que aquí nunca pasa nada...

#28 Nitato, Navarcles, 29/10/2020 - 18:53

Hi han varis activistes a qui entrevistar, una associació de ex-musulmans nova a españa, molta gent que podría donar veu. És la millor manera de combatre'ls

#27 Nitato, Navarcles, 29/10/2020 - 18:51

Des dels mitjans es podría donar veu a les veus dels propis dissidents del islam, apóstates sobretot, que els té tothom amagats per què no volen que els acusin de "islamofóbia", que és un terme per fer-se la víctima i amagar crítiques a la seva religió (en tot cas sería musulmanofòbia). Per que des dels mitjans no doneu més veu?

#26 pepe, andorra, 28/10/2020 - 19:23

hay q volver a realizar un felipe IV, pq si no lo hacemos nosotros, lo harán ellos con nosotros, tal y como han hecho en Egipto, q han echado a los pobladores originales, como hace el cuco con los huevos de los demás. Ya les echamos una vez y volveremos ha hacerlo si es preciso, pq no se puede engañar a todo el mundo, todo el tiempo.....

#25 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralitat, 26/10/2020 - 23:38

https://www.vozpopuli.com/opinion/precio-libertad-yihadismo-francia_0_1403560946.html