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La Puntita · 9 de Mayo de 2018. 12:19h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

¿Preparando la lucha armada?

 

¿Cuando se empezó a blanquear a ETA en Catalunya?. Yo creo que el día que Arnaldo Otegi fue recibido como una estrella de rock o un mandatario extranjero en el Parlament. Las diputadas de la CUP aplaudían a rabiar en la entrada.

Y fue agasajado por la entonces presidenta de la cámara, Carme Forcadell, en su propio despacho. El vicepresidente primero, el convergente Lluís Corominas -ahora políticamente desaparecido- hasta parecía hacer reverencias. Como Piqué el día de la visita de Bush.

La hermana de Miguel Ángel Blanco, María del Mar, tuvo un recibimiento más discreto. Llegó acompañada de un diputado del PP, Alberto Villagrasa, y el presidente de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT), José Vargas. Entraron en silencio.

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A Otegi, esa misma mañana, lo entrevistó Mònica Terribas. No he visto en la presentadora de Catalunya Ràdio otra foto de tan buen rollo como la que se hizo con el dirigente abertzale. Parecían colegas. Otegi hasta le pasaba el brazo por la espalda. Como Bush con Aznar en las Azores. Terribas hacía cara de traviesa. Como a la niña que pillan con una travesura.

Por supuesto, si ha cumplido condena, tiene derecho a la rehabilitación y a hacer una vida normal. Sólo faltaría. Incluso dije en su día que sú última condena de seis años me pareció una barbaridad. Otegi fue utilizado como escarmiento.

Pero siempre me ha quedado la duda de si participó en el secuestro de Javier Rupérez, aquel diplomático y político -entonces en la UCD- que fue secuestrado por los poli-milis (en esa época hasta había dos ETAs) a finales de los 70. Muchos años después lo vi en un Informe Semanal y explicó que su mujer murió de cáncer. Lo atribuyó a la tensión vivida durante el secuestro.

Al fin y la cabo la sentencia -y la disolución de ETA- tampoco borra el dolor de las víctimas. Y como a mí me tocó cubrir algunos atentados querría rendirles homenaje.

De entrada a las de Hipercor. Porque era mi barrio. En Hipercor hubo negligencia de la empresa y de la Policía, que no desalojaron tras la llamada de ETA. Hasta fueron condenados por ello. Pero el primer responsable de un atentado es el que pone la bomba.

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Y la de ETA en estos grandes almacenes fue especialmente mortífera. Tuvo unos efectos similares al napalm: 30 kilos de amonal y cien litros de gasolina. Álvaro Cabrerizo perdió allí a su mujer y dos hijas. Creo que tenía un videoclub en Ciudad Meridiana.

Con el tiempo, como periodista de La Vanguardia en Madrid, seguí también el secuestro del empresario Emilio Revilla en 1988. “Chorizo Revilla, un sabor que maravilla”, decía el estribillo que ser había hecho famoso en la tele.

Lo secuestraron en febrero. Lo soltaron en octubre. Estuvo 249 encerrado en un agujero. Recuerdo que, en esa Semana Santa, me quedé en Madrid porque había rumores que sus captores lo soltaban en esas fechas aprovechando la operación salida.

No pasó nada. Madrid estaba cerrada por vacaciones. Aproveché para leerme los dos volúmenes de “Yo, Claudio”. Aquel verano aproveche para irme de monitor de la YMCA a Estados Unidos para mejorar el inglés.

Con el visto bueno -un permiso laboral no retribuido- del entonces director, Joan Tapia. Me tocó Carolina del Sur. Aquello era el Deep South. Hasta se me aparecía Faulkner por las noches. Entonces todavía no había ni internet ni móviles.

A la vuelta, lo primero que hice fue preguntar al taxista de Barajas por Revilla. Continuaba secuestrado. Me llevé las manos a la cabeza. Al final lo liberaron en octubre tras ocho meses de cautiverio: 249 días. Salío entero. Increíble la fortaleza mental de ese hombre. Un líder nato.

A mediados de los 90, ya de regreso a Barcelona, me tocó cubrir también algunos atentados. Como el de un coronel en la calle Tenor Massini, en Les Corts. Pertenecía la cuerpo de intervención, son los que se dedican a repasar las cuentas.

Tenía cinco hijos. Lo asesinaron en el portal de su casa. Su viuda me contó unos días después que lo habían cazado “como a un conejo”. Lo duro que tiene que ser pasar, cada mañana, por el mismo sitio donde han asesinado a tu marido.

O el del Gobierno Militar de Barcelona. ETA disparó un par de proyectiles contra el edificio desde un lanzacohetes montado en el techo de un vehículo. Lo dejaron aparcado justo delante.

Al entonces periodista de El País Lluís Uría le fue de un pelo. Él mismo explicó al día siguiente en un artículo -“La siniestra ruleta”- que la onda expansiva le pilló “parado frente al semáforo en rojo, frente el monumento a Colón, rodeado de vehículos”. “Te salva el azar. El azar de que la prijemr agranda explot unos pocos metro sobre tu cabeza y no dentro del coche”, añadió.

Uría, por cierto, se casó con Elianne Ros, la primera pareja de Carles Puigdemont. Me permitiran ambos la indiscreción. La relación es conocida porque salió en alguna de las hagiografías publicadas sobre el personaje tras su acceso a la presidencia. Pero eso es otro tema. Como habría cambiado la historia de Catalunya si Puigdemont no hubiera tenido un disgusto amoroso.

En esa época, más que ahora, había muchas agencias de transporte en la zona por la proximidad del puerto. La única víctima mortal, Vicente Beti Montesinos, tuvo mala suerte. Más de la habitual que tiene cualquier víctima mortal. Trababaja en una de ellas. Había salido a hacer un encargo.

Tenía 42 años. Dejó esposa y dos hijos de 16 y 14 años de edad. Ambos estudiaban BUP. Vivían en un piso por la Meridiana. Cuando paso por la zona -cada vez menos porque ya no vivo en ese barrio-todavía pienso en ellos. Espero que hayan rehecho todos su vida.

Querría rendirles homenaje a todos ellos. Y por eso, por respeto a las víctimas, no se si vale la pena la operación de blanqueo -o más bien de masaje- que ha empezado TV3 y que llegó a su apogeo con la entrevista a Josean Fernández en el programa FAQS.

Al fin y al cabo, reconoció que no se arrepentía “de nada”. Y cuando la presentadora contó lo que había hecho -matar a otra persona- se escudo en que “eso dice la policía”. A Laura Rosel pareció que se le escapaban unas risitas. Todo ello supera, sin duda, el “gran reserva del independentismo” de Xavier Graset con otro condenado por terrorismo.

Previamente, en el portal de la Corpo ya rebajaron ETA a un “grupo armado". No sé si porque ahora, en los medios de la Generalitat, manda una generación que no ha vivido el franquismo y que hablan con desdén del “régimen del 78”. A ver, en la Transición se hizo lo que se puedo, que ya es mucho.

No he leído sus libros, pero el jefe de informativos de TV3, David Bassa, tiene uno por ejemplo que se titula precisamente “El independentismo armado en Catalunya” (1997) y una ponencia, según la Wikipedia catalana, sobre “Terra Lliure y el nacimiento del independentismo combativo“ (2008). Subrayo el calificativo de “combativo”, no “terrorista”. Pero, insisto, no he leído sus libros.

En Catalunya, derminados sectores del independentismo siempre han tenido basquitis. Representaba que los vascos la tenían más grande, más larga o más afilada que los catalanes. No sé por qué. “Los vascos sí que saben”, te decían por lo bajini.

Bueno, hasta ahora, que el PNB consigue con sólo cinco diputados -y la tan criticada política de peix al cove- más que Puigdemont con todo el proceso. Creo que en Ajuria Enea han calado al personaje.  Por eso tiraron la toalla de la negociación. Y han acabado aprobando los Presupuestos.

De hecho, apenas unas semanas antes de Hipercor, Herri Batasuna consiguió 50.000 votos en Catalunya en las primeras elecciones europeas tras la adhesión a la UE. Y había aquel miembro de Terra Lliure, Joan Carlos Monteaguado, que se pasó también a ETA. Murió en el enfrentamiento con la Guardia Civil en Lliça d’Amunt después del atentado de Vic.

¿Pero saben qué es lo peor? Que no han conseguido nada. Un día, cuando el proceso estaba en fase de aceleración, me invitaron a un debate de Euskal Telebista y dije que el Estado había derrotado a ETA. Hasta el moderador, el colega Xabier Lapitz, me echó bronca.

Los hechos me han dado la razón. Como con el procés, por cierto. Éste es un Estado que ha vencido a ETA. Y eso que llevaban 40 años pegando tiros. Ahora andan pidiendo que, por favor, a ver si acercan los presos al País Vasco.

Claro que la historia siempre la escriben los vencedores. Si Euskadi se convierte un día en un estado independiente supongo que a Josu Ternera le dedicaran más de una calle. Como a Mas si con Catalunya ocurre lo mismo. De momento no hemos pasado de una calle dedicada al 9-N en un pueblo de Lleida. ¡Y es una calle sin salida!

La historia, en efecto, es caprichosa. Menáhem Begin llegó a primer ministro de Israel pese a las sospechas fundadas por el atentado contra el King David. Aquel hotel que saltó por los aires y mató a casi cien personas, muchos de ellos británicos, en 1946. Al fin y al cabo, Begin era en esa época uno de los jefazos del Irgún, el ejército clandestino.

Y el irlandés Michael Collins, que tenía una novia tan guapa como Julia Roberts en el film de 1996, fue el inventor de la guerrilla urbana. Hasta tiene un pub en Barcelona, cerca de la Sagrada Familia. Cazaban a los ingleses por las fotos que se hacían en bodas y bautizos.

Su figura es venerada ahora en toda Irlanda. De hecho, si van al cementerio Glasnevin de Dublín verán que tiene más flores él que Eamon de Valera, el primer y casi eterno presidente de la República.

Pero, insisto, siempre he creído que la independencia no vale un muerto. Ni de un lado ni del otro. Yo no sé si la operación de blanqueo de ETA en los medios de la Generalitat -de "organización terrorista" a "grupo armado"- es por lo que pudiera pasar. A ver si, en el fondo, nos estamos preparando subconscientemente para la "lucha armada".

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15 Comentarios

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#12 botifler1914, Sinitaca, 17/05/2018 - 17:08

En el fondo los catalanistas admiran a Eta, ellos han demostrado tener los huevos que aqui no tienen, de cerebro van parejos los dos.

#11 Xabi, Bilbao, 17/05/2018 - 13:36

La sabiduría popular ya lo dice: "Dime con quién andas y te diré quién eres".

#10 Albert, BCN, 17/05/2018 - 08:13

Genail foto la del articulo, resume un poco la relacion de simpatias TVt3Terribas y el mundo terrorista, hay que internacionalizar el conflicto pero con estas cosas, que vean como son en realidad.

#9 una pregunta, Barcelona, 16/05/2018 - 10:56

¿ No será todo esto el asesoramiento y formación de una nueva "Terra Lliure" ?

#8 José María, Sevilla, 12/05/2018 - 13:28

Hay que recordar que por la amnistía total que la oposición arrancó al gobierno de Suárez, en 1977, todos los presos etarras salieron a la calle, y que esa generosidad del Estado no impidió a ETA una sanguinaria ofensiva terrorista. De hecho, en el peor año, 1980, ya había democracia en España y autonomía en el País Vasco.

#8.1 pepe, andorra, 14/05/2018 - 11:50

yo me plantearia tambien otra teoria mas cinica. ¿Cuanto fue aumentado el presupuesto de la policia y la GC por culpa de ETA? ¿Si ETA no hubiera existido como podrian hacer hecho todo lo q se hizo con las autonomias, por ejemplo?