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La Puntita · 17 de Mayo de 2019. 09:40h.

JOAN FERRAN

Joan Ferran

¡Quemad la bandera blanca!

Cuentan algunos  insignes historiadores anécdotas de nuestra Guerra Civil en las que los combatientes se daban una tregua para negociar o parlamentar. El método de enarbolar  la bandera blanca funcionaba. Ocurrió en la batalla del Ebro, en el frente de Aragón, en Navarra…  Es famosa la tregua de las navidades de 1936, acaecida en el monte Kalamua, en la que milicianos y requetés intercambiaron periódicos, vino y cigarrillos con motivo de la Nochebuena. La bandera blanca funcionó en esa refriega bajo el significado de alto el fuego, cese de hostilidades y solicitud de parlamentar. Me dirán que eran tiempos en los que la palabra dada y el sentido del honor tenían un cierto peso. Pues sí, más que ahora.

Desde tiempo inmemorial se tiene constancia del uso de la bandera blanca. Se empleo en la China de la dinastía Han y desde la Edad media hasta nuestros días sin interrupciones dignas de mención. Fue la Convención de Ginebra la que la acepto en sus diversos significados, considerando su uso inapropiado como un crimen de guerra. Pues bien, salvando las diferencias, en la vida política y parlamentaria también existen otras variedades o sucedáneos de bandera blanca. Son costumbres, hábitos y ritos aceptados por  las partes que permiten abrir espacios de distensión, acuerdo y diálogo entre adversarios. No respetar esos códigos, aceptados unánimemente durante años, denota la baja catadura moral, la irresponsabilidad y la inmadurez de los transgresores.

En el  mes de septiembre del 2017 alguien jugó en el Parlament de Cataluña a romper el  consenso político democrático sin calibrar las consecuencias de tal decisión. Hoy estamos inmersos en un conflicto de orden judicial que tendrá derivaciones políticas graves si el dialogo se desvanece. Recientemente algunos se han cargado los usos y protocolos básicos que facilitan el seguir hablando aunque estemos inmersos en el fragor de la batalla. Solo a los suicidas, o a los insensatos, se les puede ocurrir la idea de quemar banderas blancas. Nunca imagine que algo así podría suceder pero… ¡Zas! Ahí está. Resonaron de nuevo en mi mente  unas palabras del que fuera presidente del Parlament, Joan Reventós, que decían así: “De Esquerra Republicana no te fíes jamás”. Tenía razón. Esos tipos queman hasta el palo de la bandera.

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5 Comentarios

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#3 Marta , Girona, 17/05/2019 - 22:18

Sempre he vist com un insult a la inteligencia que aquesta gent s'agrupi amb les sigles de "Esquerra Republicana" perque el que representen es l'antitesi mes descarnada del pensament republica.

#3.1 Sarah, Tabàrnia, 20/05/2019 - 09:14

Per no parlar de com es passen lo de "esquerra" pel forro, amb la quantitat de vegades que han donat suport a mesures draconianes dels seus amics de CiU. Jo sóc d'esquerra, sóc republicana i sóc catalana. I no en vull ni sentir parlar d'aquesta gent tan curta de mires!!!!!

#3.2 pepe, andorra, 20/05/2019 - 14:05

entonces vosotros pensais como yo cuando jordi dice q ERC es un partido q busca la democracia y la libertad, aunque mas q pensar, lo q me viene es una sonora carcajada. Entre eso y escuchar q Rubalcaba, q cuando te giras te la clava, era un hombre de estado, es q me escarallo de la risa, q para amargarme ya espero q Sanchez suba impuestos.

#2 M. Pilar, Barcelona, 17/05/2019 - 18:49

Fa temps que jo també ho dic però, en Joan ho argumenta extraordinàriament bé!!! Clac, clac, clac (aplaudiments)

#1 Sense conflicte NO SON RES DE RES, Barcelona, 17/05/2019 - 10:41

La part positiva que se'ls ha caigut la caruta
JA NO ENGANYAN A NINGU

La part negatica que controlan mitjans de comunicacio subencionats
i CONTINUARAN RENTANT CEBELLS

I no saltres ?
aguntar la matraca, per ells, NO EXISTIM