La Puntita · 6 de Agosto de 2022. 17:57h.

XAVIER RIUS

Director de e-notícies

Regreso al pasado

Aquí con el maestro

 

El viernes fui a visitar al colega Manuel Trallero a su exilio de montaña. Ya saben que don Manuel aquí es dios.

En el trayecto, para distraernos, pusimos la tertulia de Rac1.

Intervenían Marcos Lamelas, delegado en Catalunya de El Confidencial.

Rafa Garrido, jefe de política de la ACN, la agencia de noticias de la Generalitat.

A su jefe, Oriol Duran, el que da las subvenciones, lo acaban de condenar por vulnerar el artículo 20.1.d de la Constitución. El de la libertad de expresión y de información.

Y Marta Alòs, que la presentaron como "periodista y escritora".

Aunque creo que es la exdiputada de CiU al Parlament entre el 2008 i el 2012. E incluso tenía una buena relación personal con ella.

La última vez que la vi, ya hace unos años, fue a las puertas de Palau. Pero me costó reconocerla tras una operación estética.

Ahora veo que estoy incluso bloqueado en twitter. Esté en su derecho. Sólo faltaría.

Pero haber empezado por ahí porque uno de los problemas de la radio -y de los medios en general- son las cuotas de partido.

La tertulia, como se pueden imaginar, fue un calvario. No desmerecía las de Jordi Basté.

El tema estrella era la financiación autonómica.

El día anterior había salido la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, echando la culpa al PP del retraso en negociar el nuevo sistema.

No en balde Pedro Sánchez la acaba de ascender a número del PSOE.

La prensa -al menos la catalana- iba llena-

Rompió el hielo la presentadora, Anna Vallhonesta, recordando los 260 euros que paga de más "cada catalán”.

Bueno, sí: salía en la portada del Ara. No había que ser un lince.

16741-ara.jpg

Fue la primera posverdad del día.

Porque no pagan los territorios, pagan las personas.

Los de Pedralbes o de Sarrià también pagan más que los de Nou Barris.

Es la base del Estado del Bienestar.

Aunque no seré yo, por supuesto, el que discuta el déficit fiscal catalán.

La exdiputada es la que llevaba la voz cantante.

Basta ver el perfil de sus colaboraciones para ver por dónde van los tiros. Podría ejercer perfectamente de portavoz de Junts.

Pillé algunas frases al vuelo.

Empezó diciendo que el PSOE y el PP “no hacen política real”. Todo ello disfrazado de tertuliana independiente.

“¿Coño, y aquí?”, pensé.

Basta recordar que en el último pleno del Parlament, sus señorías aprobaron una moción de Junts -presentada por Francesc de Dalmases- sobre el referéndum escocés y otra de Esquerra -ésta a cargo de Marta Vilalta- a favor de la desjudicialización.

En cambio, rechazaron otra sobre el colapso de la AP-7 -presentada por Ciudadanos- y una última sobre desocupaciones exprés de Vox.

A ésta última incluso el PSC votó en contra. Ya entiendo que es de Vox pero haber presentado otra alternativa o una enmienda transaccional porque, como saben, tenemos el récord de okupaciones con el 42%.

Hace poco unos propietarios de Calella desalojaron a unos okupas y los Mossos los llevaron a juicio.

A los propietarios, no los okupas. Felizmente el juez los absolvió.

Luego dijo que “las balanzas fiscales van completamente en perjuicio de Catalunya”.

Sí, pero a ver si lo entiendo: ¿hemos estado diez años con el procés para volver a reivindicar el pacto fiscal?

¿No era “marxem", "hem passat pantalla" y toda la pesca?

Luego que si han estado “embolicant la troca” y “mareando la perdiz”.

Coño, aquí también.

Incluso salieron los tópicos. Que si Extremadura "recibe más del que aporta”.

Aunque de momento se ha llevado la planta de baterías y eso no depende del déficit fiscal.

Luego que si "están hundiendo" a Catalunya o “cuánto durará la gallina de los huevos de oro”.

Incluso criticó el “populismo barato” de PSOE y PP.

Esto de “populismo barato” también me suena.

Yo me pasé tres horas en el mítin de Puigdemont en Perpiñán -en algunos momentos bajo un sol de justicia- y no oí una sola medida de gobierno excepto dar la bienvenida a los de la Meridiana y a los de la "batalla de Urquinaona".

Terminó la exdiputada explicando lo que tienen que hacer “si quieren que el Estado español funcione” y criticando el “expolio”.

En fin, ya puestos voy a hacer varias reflexiones sobre el citado “expolio” para que los que de Rac lo tengan en cuenta en la próxima tertulia sobre el tema.

1) Catalunya renunció en los inicios de la Transición al cupo vasco o al menos a un sistema similar. Iñaki Anasagasti y otros testimonios lo han recordado más de una vez.

En una ocasión, durante una conversación privada, se lo recordé a Jordi Pujol cuando todavía era presidente y alegó que durante el Estatut de Sau ellos estaban en minoría.

Tenía razón. En las primeras elecciones de 1977, el Pacte Democràtic per Catalunya -que es cómo se llamaban entonces- quedó cuarto tras el PSC, el PSUC y UCD-Centristes de Catalunya.

Pero no dudo también que esto de recaptar impuestos tiene mala fama y que mejor lo haga Madrid.

2) ¿Saben cuántos sistemas de financiación autonómica llevamos negociados? ¡Casi media docena! Lo dijo hace años en un pleno del Parlament el exsuperconseller Antoni Fernández Teixidó -también de CiU por cierto- y me lo corroboró después en un mail que guardo celosamente:

- 1980-1986 (período transitorio)

- 1987-1991

- 1992-1996

- 1997-2001

- 2002-2008

Y el del 2009

Éste último fue "festejado" por todo lo alto por el el entonces jefe de Marta Alòs, Artur Mas. Alguna cosa habremos hecho mal los catalanes. Incluso los de su partido.

20594-mas.jpg

 

3) Primero fue el 15% del IRPF y luego el 30% con el Pacto del Majestic (1996) pero yo creo que, como dijo Unamuno, nos pierde la estética. Parece que era más importante cambiarle el nombre a los gobernadores civiles -se les bautizó como delegados del Gobierno- y tener presencia en la Unesco, que no sé si se ha conseguido.

4) Luego vino el Estatut del 2005. Aquí también comenzamos -comenzaron- la casa por el tejado: la financiación llegó tras cuatro años de farragoso y agotador debate del Estatut. Una ponencia de 16 miembros. Aquello no era una ponencia, era un gallinero. O el famoso bus del Estatut que se sacó de la manga el entonces consejero Joan Saura.

En fin, no entro en otras consideraciones porque son más políticas que económicas pero todo el mundo sabe que Maragall no quería un nuevo Estatut, lo que quería era llegar a presidente tras el chasco de 1999 en el que se quedó a las puertas.

Incluso los que tanto esgrimen la sentencia del Constitucional como detonante del proceso olvidan que fue aprobado con un … ¡51% de abstención! O sea que mucho clamor popular no había.

Lo he dicho siempre: ¡haber empezado por la financiación!. La cuestión más importante -la de la pasta- llegó al final cuando ya todo el mundo estaba hasta el gorro.

Nos perdimos en las comas, en los conceptos, en los derechos históricos, en el preámbulo. A mí, a cambio de un modelo como el vasco, exagero pero como si nos quieren llamar “región del nordeste”, que es como salía Cataluña en mis libros de texto de la EGB. En alguno hasta habían desgajado Lleida del resto.

5) Y finalmente el proceso. Aquí ya íbamos de sobraos. ¿Recuerdan el lema de la Diada del 2012? “Catalunya, nou Estat d’Europa”. ¡Hace una década! Ahora ya no saben qué inventar. El de este año es “Tornem-hi per vèncer: independència”. Que suena a sant tornem-hi.

Los mismos que iban diciendo que a los 18 meses se iban del Congreso, como Gabriel Rufián, han acabado suplicando unas cuotas de catalán en Netflix para poder votar los Presupuestos Generales del Estado.

¿Pero eso no es el peix al cove? ¡Sí!

Por eso, terminé depresivo tras la tertulia. De hecho la cerré a la altura de Cervera. ¿Cómo se puede endilgar una mentira detrás de otra? Marcos Lamelas, que es periodista económico, hizo lo que pudo. Y Rafael Garrido hasta estuvo comedido viendo el percal, cosa que agradezco porque trabaja en un medio público. 

Pero fue posverdad tras posverdad. En el bien entendido que una posverdad es un eufemismo de mentira. Por eso los medios de comunicación tienen tanta responsabilidad en el desastre actual. No han actuado de contrapeso del poder sino de correa de transmisión. Alfombra roja.

Terminé también triste por el estado de la profesión periodística en Catalunya: Los periodistas hemos de decir la verdad. Aunque seas indepe. Y me temo que hay una generación joven que lo que quiere es emular a Mònica Terribas. Nadie ha alcanzado semejantes cotas de reconocimiento económico y profesional. ¡Hasta le han dado la Creu de Sant Jordi! Sí, pero ya ven cómo ha terminado: de vicepresidenta de Òmnium. Más quemados dejará el proceso.

Publicidad
Publicidad

11 Comentarios

Publicidad
#8 Decebut, bcn (tbn), 09/08/2022 - 22:34

Era aquello de "propera parada: Indepèndencia". Lo que no les explicaron a los indepes es que el trayecto del tren era circular.

#7 Carlos, Bcn, 09/08/2022 - 19:16

Tambe a Cat hi ha regiona molt subvencionades i es logic com ho es el cas d’Extremadura. Segur que el diner public per habitant a la provincia de Lleida es mes gran que a BCN, doncs s’han de subvencionar mes serveis i donada la poca poblacio el cost per habitant es mes gran

#6 Jordi Casadesús i Sanmiquel, Martorell, 08/08/2022 - 10:52

Complexa inferioritat? Enveja? Que passa, que ja ni et conviden les cadenes dels fatxes? Ah, ets a la muntanya llepant li el cul a un friqui, estaràs a gust envoltat de cagarros de vaca com tu!

#6.1 Luigi., Barcino, 08/08/2022 - 12:45

La libertad de expresión,no está reñida con la buena educación.

#6.2 Lobisome, BCN, 09/08/2022 - 02:04

... pero la idiocia sí!

#6.3 joe, Tarragona, 09/08/2022 - 20:40

Es un claro ejemplo de lo que es un indepe.

#5 Barcelonés, los secesionistas odian CAT, 08/08/2022 - 09:26

las balanzas fiscales simplemente no existen, son un bulo más:

https://www.elperiodico.com/es/opinion/20180501/articulo-josep-borell-exageraciones-y-enganos-fiscalidad-cataluna-espana-6794769

https://cronicaglobal.elespanol.com/politica/mitos-del-independentismo-economico-deficit-fiscal-balanzas-fiscales_23216_102.html

#5.1 Decebut, bcn (tbn), 09/08/2022 - 22:40

Suponiendo que realmente se pudiera disponer de 260 euros más por habitante, eso no quiere decir que cada habitante tendría 260 euros más, sino que ELLOS tendrían 260 € X 7.500.000 más para gastarlos como a ELLOS les diese la gana, no para repartirlos entre los habitantes de Cat., precisamente.

#4 Lobisome, BCN, 07/08/2022 - 12:00

Bueno, bueno, eso de "perdidos"...solo para algunos... pregúntenle a Torra si han sido años perdidos... dónde estaba en el 2011, y dónde está en el 2022. Torra, ese sí que sí... me quito el craneo!