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La Puntita · 17 de Junio de 2019. 07:29h.

BERNARDO FERNÁNDEZ

Bernardo Fernández

Triunfo del seny

Desde el mismo día de las elecciones municipales, e incluso antes, se sabía que un acuerdo entre ERC y PSC para formar gobierno en Barcelona era imposible. En poco tiempo han ocurrido demasiadas cosas como para que republicanos y socialistas puedan compartir algo que no sea desprecio mutuo.

En ese contexto, Ada Colau y su equipo han jugado bien sus cartas. Sabían que un gobierno a tres bandas era materialmente imposible. Sin embargo, durante más de dos semanas han ido madurando la situación y cuando se echaba la fecha de la investidura encima consultaron a las bases de Barcelona en Comú de forma telemática con dos propuestas que dejaban poco lugar para las dudas. Una era llegar a un acuerdo con el PSC para que Ada Colau siguiera de alcaldesa. La otra, pactar con ERC y hacer alcalde a Ernest Maragall. Como era de esperar se impuso el seny y las bases de Barcelona en Comú votaron más de un 70% a favor del acuerdo con los socialistas.

Claro y concreto: esa era la opción menos mala. Ernest Maragall de alcalde hubiera sido un auténtico fiasco para la proyección de la ciudad y, sobre todo, para los intereses de la mayoría de ciudadanas y ciudadanos Barcelona.

No será un mandato municipal fácil. Ada Colau nada más revalidar su mandato ya anunció que en la primera junta de portavoces propondría volver a colocar el lazo amarillo en la fachada del ayuntamiento que se tuvo que quitar por orden de la Junta Electoral Central. No sé yo si ese es uno de los problemas más urgentes que tiene la ciudad. Supongo que hay otras cuestiones que acucian más a los ciudadanos.

De la misma manera, tampoco pareció acertada su afirmación de que” no era independentista ni anti independentista”. A mi modo de ver, esa no es la cuestión; a título personal puede ser lo que quiera, pero como máxima representante de una institución ha de estar siempre escrupulosamente al lado de la legalidad. Por eso, fue baladí su afirmación de que “no podía tolerar la permanencia en prisión de los líderes independentistas”. En un Estado social y de derecho las decisiones judiciales, gusten o no, no se cuestionan y más por un responsable institucional.

Esas declaraciones, así como algunas otras hechas en el pasado y determinadas actitudes me hacen dudar de que Colau sea una persona preparada para ser la alcaldesa de una ciudad como Barcelona. En los cuatro años que ha ejercido su mandato ha dejado muchas sombras por el camino, tanto a nivel de gestión, de protocolo institucional como de iniciativa política.

Comparen ustedes el balance que deja la no revalidada alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, con el que presenta Ada Colau. Sí, ya sé que las comparaciones siempre son odiosas, pero en ocasiones hacen falta referencias y la comparación se hace inevitable.

Ante esta situación, el PSC ha jugado muy bien las opciones que tenía. Ahora hay que esperar que el equipo municipal socialista sepa estar a la altura de las circunstancias. En buena medida, depende de ellos que el equipo de gobierno se instale en la centralidad y desarrolle un papel que anteponga los intereses de Barcelona a cualquier consideración.

Con este panorama de fondo, me parece importante hacer dos puntualizaciones. Una, ahora veremos la capacidad de ERC para llegar a acuerdos de carácter social o bien si sigue empecinada en mantener su agenda secesionista contra viento y marea. Y dos, estemos atentos a Manuel Valls porque su regalo de tres votos a Colau, por un lado y el discurso que hizo en el pleno de investidura, por otro, podrían ser al prólogo de algún movimiento que tuviera su trascendencia a medio plazo. Tiempo al tiempo.

Por otra parte, la política es movimiento constante. Hace tan solo unos meses para muchos Jaume Collboni estaba amortizado y había que buscar de manera urgente un recambio con cara y ojos para estas elecciones. En no pocos círculos socialistas se temían una debacle. Pero lo que son las cosas, un cúmulo de circunstancias como el ascenso de Pedro Sánchez o el pinchazo de Manuel Valls han dado a Collboni la gran oportunidad de consolidarse como un referente del mejor municipalismo.

Por el bien de todos espero que no la deje escapar. No nos lo podemos permitir.

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4 Comentarios

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#4 Perico, Matadepera, 19/06/2019 - 18:51

No piensa hablarnos de Badalona, ¿verdad? Ni del seny y la ética del alcalde Pastor, ¿verdad? Sí, ése que llegó a alcalde gracias a Albiol y ahora le ha correspondido con una puñalada trapera. No, nos hablará, no sea que en su partidillo nacionalista y antiespañol empiecen a mirarlo de reojo.

#3 Pere, Barna, 17/06/2019 - 19:40

Me parece que Valls aspira a otra cosa que no es Barcelona. Ciudadanos se lo ha puesto a huevo con la ruptura. Buscará el calor de Lliures que necesitan un líder y en cuanto pueda levantará el vuelo.

#2 Pere, Barna, 17/06/2019 - 19:37

Esto de Barcelona no puede acabar bien. A la flamante alcaldesa le ha faltado tiempo para volver a colgar el lazo amarillo.
Es una irresponsable.

#1 botifler1914, Waterlux, 17/06/2019 - 12:28

Si Valls persevera, cosa heroica la de querer aguantar a todos estos cenutrios de Can Fanga, a la larga será alcalde.